Historias Nuestro entorno

La Navidad de 2019 la pasamos en Singapur, visitando a mi prima y a su familia. Coincidimos también con mi hermana y mi sobrino que venían desde Lima, así que estábamos los mismos ocho que hace unos años nos juntamos para celebrar la Navidad en Londres.

Tengo a medias un post sobre la ciudad, pero hoy vengo a contar un contratiempo que sufrí unas horas antes de partir.

Decidimos que cada familia daría un regalo por niño, así los tres menores recibirían tres regalos cada uno, pero cada adulto haría y recibiría un solo regalo. Hicimos el sorteo con anticipación y todos dimos ideas para orientar a nuestro regalador. Creo que en la Casa de las Torres Moradas nunca habíamos sido tan eficientes: el 18 de noviembre ya teníamos todos nuestros regalos comprados y envueltos.

Estaba tan segura de nuestras elecciones que no pedí tickets regalo, nadie vendría desde Lima o Singapur a hacer un cambio. Ni siquiera tenía los comprobantes de pago, ya que normalmente tienes 30 días para hacer una devolución y habrían pasado antes de que viajáramos a entregarlos… los regalos tenían que triunfar sí o sí.

Empezábamos nuestro viaje en un bus que salía hacia Barcelona a las 3 de la tarde, no teníamos la maleta hecha y el Sr. Torres tenía que ir a trabajar. No importa, pensé, aún tengo margen.

Mientras empacaba, se me ocurrió que podíamos hacerle una broma a mi hermana. Tenía por ahí un artilugio que compré porque me pareció divertido y que al Sr. Torres le había parecido una mamarrachada: un portavelas carrusel.

Empaquetaría la cajita con el artefacto para que mi hermana pensara que ese era su regalo, pero dentro estaría lo que ella realmente quería: un par de aretes / pendientes de una marca de joyas que le gusta. Curiosamente, tenían forma de alitas, así que iban con la temática angelical. Mi plan era infalible. Muajaja.

Faltando apenas un par de horas para subirme al bus, rompí la envoltura del regalo que había sido empaquetado el 18 de noviembre, abrí la cajita y lo que vi no era lo que esperaba encontrar.

Entonces tuve esta conversación con el Sr. Torres por Telegram:

– JODER JODER JODER

– O_O

– He abierto la caja de Pandora…

– ¿Quieres decir que has llevado a cabo una acción o decisión de la que, de manera imprevista, derivan consecuencias desastrosas? O_O (la definición es de la RAE)

– Me refería a que LITERALMENTE he abierto la caja de Pandora, de los aretes marca «Pandora»

– Ahhh, bueeeeenoooo…

– ¡pero igual con consecuencias desastrosas! xD

– xD

No sabía cómo solucionar el percance, habían pasado 32 días desde la compra y ni siquiera tenía el comprobante de pago. Me acordaba de la tienda y la operación aparecía en mi estado de cuenta bancario. ¿Sería suficiente? ¿Se apiadarían de mí?

Salí de mi casa y a mitad de camino empezó a llover… todo mal. Pero mientras caminaba se me ocurrió un argumento perfecto: ellos seguramente tendrían otro par de alitas iguales entre sí, pero mirando hacia otro lado y no las podrían vender. Con el cambio ganábamos todas las partes.

El chico que me atendió fue amabilísimo y simpatiquísimo, no dejaba de decirme que no me preocupara, que tenía razón, que lo resolveríamos y que el regalo iba a gustar mucho, que estuviera tranquila y que caminara despacito de vuelta a casa, no sea que encima me fuera a resbalar con el suelo mojado.

A las 14:15 estaba en mi casa, con el par correcto y envolviendo todo otra vez. A las 14:40 llegó el Sr. Torres del trabajo, cerramos la maleta atolondradamente y emprendimos el camino. Logramos subirnos al bus a tiempo y nos reímos de la situación.

El 25 de diciembre por la mañana mi hermana abrió su regalo y…

¡Ni miró que había algo más escondido!

Le «sugerimos» que abriera la caja… ¡y la abrió por otro lado y casi tira la sorpresa! ¡Encima se puso a montar el portavelas sin hacernos caso! Eso sí, cuando finalmente encontró los aretes, le gustaron.

Menos mal.

16 comentarios

Marialu 9 enero, 2020 at 8:34 pm

jajajaja
le gustó más el portavelas!
🤪

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remorada 9 enero, 2020 at 8:46 pm

Y a mi prima también, la próxima vez los compraré por docena xDDD

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dina 9 enero, 2020 at 8:40 pm

Menuda aventura…. ^_^

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remorada 9 enero, 2020 at 8:46 pm

casi me da un ataque, pero al final todo salió bien! <3

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Paprika 9 enero, 2020 at 9:20 pm

Ja, ja, ja.
Me he reído muchísimo, deberías escribir todas tus aventuras en un libro (o pasar el blog a libro ja, ja, ja).

Saludos y feliz año :)

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remorada 10 enero, 2020 at 1:12 pm

y las mejores aventuras no las puedo contar porque atentan contra la dignidad de sus protagonistas!! xD

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Bego 9 enero, 2020 at 9:39 pm

Jajaja a mí también me gustan esos portavelas, me parecen muy graciosos y cuquis. Dile al Sr Torres que no tiene ni idea 😆

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remorada 10 enero, 2020 at 1:13 pm

la próxima navidad le regalaré uno a él xD

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martha 10 enero, 2020 at 1:10 am

Suele suceder, a mi hijo siempre le gustó más la caja que el juguete que venía en ella. By the way, la primera Navidad que pasé en Londres estaba adornada por un portavelas igualito y a TODOS les gustó.

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remorada 10 enero, 2020 at 1:13 pm

A mí me parece lindito, pero creo que si fuera mi único regalo de Navidad no me gustaría TAAAAANTO xD

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Pepa 10 enero, 2020 at 12:35 pm

¡Me encanta la idea de bromear con los regalos! Lo he pensado algún año, pero nunca me he animado a hacerlo. Que bien que pudieras cambiar los pendientes, y menos mal que te dió por abrir la caja de Pandora antes de ir. Un abrazo :)

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remorada 10 enero, 2020 at 1:14 pm

Sí! al final ser malvada tuvo un efecto secundario beneficioso!!! xD

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Esther 11 enero, 2020 at 4:55 pm

Yo tengo ese portavelas, con sus correspondientes angelitos, aunque ahora al leerte me pregunto dónde andarán tras la mudanza.
Deseando leer tus crónicas en Singapur.

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remorada 13 enero, 2020 at 8:42 am

Para el próximo año me voy a comprar uno, lo he decidido x)

Aún no has abierto todas las cajas? Ya tienes propósito de año nuevo xD

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Estela 13 enero, 2020 at 1:55 pm

Que gracioso, por suerte salió todo bien y le gustó el regalo.
Que bueno pasar las fiestas en Singapur!! Muy especial..
beso

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Mo 15 enero, 2020 at 12:08 pm

Jajajajaja, era la caja de Pandora, desde luego!! XD
Es que el portavelas es muy cuquiiiii!
Muas!

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