Historias Moradeces Verde morada

Entre mis curiosidades, guardo un informe que nos entregaron en 4to de secundaria, luego de habernos hecho pasar por unos cuantos exámenes de rasgos de la personalidad, aptitudes e intereses. La famosa orientación vocacional.

Esos papeles amarillentos dicen más o menos lo mismo que en cualquier libro de Paulo Coelho, que podría lograr lo que me propusiera, si quieres, puedes o algo así, porque se me daban bastante bien todas las áreas del conocimiento escolar y alguna más. Era una listilla.

También hay una pequeña lista de profesiones vetadas, para las cuales no manifestaba una clara vocación. Casualmente, eran las englobadas en el apartado “servicio social”. Ya me podía olvidar, para empezar, de ser socióloga como mis padres, así como de la asistencia social, la medicina y la enfermería, la vida religiosa, la consejería y el profesorado. Como si me lo hubiera planteado alguna vez.

orientacion-vocacional
Para qué andarnos con rodeos

 

Como siempre, la vida sigue su propia orientación. Estaba en mi oficina en Lima cuando recibí una llamada curiosa, una escuela privada preguntaba si la entidad podía ceder a una persona un día a la semana durante 4 meses para impartir talleres de ciencia dirigidos a niños y niñas de 4 y 5 años. Era un proyecto piloto y la escuela pagaría tanto por las horas dictadas como por las de preparación de clases, incluyendo el material, dietas, entre otros gastos.

Como en la oficina no solo tocaba temas técnicos sino también de divulgación y como este centro escolar quedaba muy cerca a mi casa, el jefe decidió enviarme a mí, ¿qué podría salir mal? ¡los niños se maravillan con cualquier cosa! Acepté y acordé una entrevista con el coordinador académico del centro.

Cuando llegué, este me dijo que había un cambio de planes y que me entrevistaría el director, una de esas eminencias que no solo ejercen como educadores sino que teorizan sobre el tema. Si la intención era intimidarme no lo consiguieron, yo tenía un máster en experiencias escolares innovadoras después de haber pasado por 7 colegios, a cual más raro que el otro.

Será que ya había leído sus artículos en el periódico alguna vez, pero la entrevista fue muy breve, le di la razón en cuatro cosas, lo engatusé y me contrató. Rauda y veloz, comencé a organizarlo todo para poder hacer mi pedido en la barra libre del almacén de materiales y preparar los contenidos para mis talleres.

N tenía 5 años cuando hizo este dibu de su profe (yo) haciendo experimentos.
Nicole tenía 5 años cuando hizo este dibujo de la Profe Experimentos. O sea, yo.

No sé si mis alumnos se acuerden de mi cara, si recuerden que me bautizaron como Profe Experimentos, o si les haya quedado algo de lo que les pude enseñar, lo que tengo claro es que yo sí aprendí. Por ejemplo, que los niños tan pequeños no se maravillan con cualquier cosa, que si hay gente con vocación que estudia pedagogía es por algo y que la gente con mucho dinero en Lima vive en burbujas. Eso sin mencionar el fantástico mundo de los trámites y las reuniones de claustro no aptas para claustrofóbicos.

Ahora que lo pienso, tal vez fue el director quien me engatusó, ya lo juzgarán cuando les cuente mis aventuras.

tsuzuku

(Continuará, no sé cuándo, pero continuará)

50 comentarios

Marta 26 enero, 2015 at 11:23 am

Has llegado a unas conclusiones excelentes, para ser profe hay que sentir una verdadera vocación. Me maravilla tu historia, la de cantidad de experiencias que has tenido, si te decidieras a escribir un libro, estoy segura que conseguirías estar entre los más vendidos.

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remorada 28 enero, 2015 at 9:07 am

no te creas, llevo una vida bastante normalita comparada con mis amigos y familia, seguro que si cualquiera empieza a hacer un repaso de su vida le empiezan a aparecer escenas curiosas ^^

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Mo 26 enero, 2015 at 11:40 am

Me quedo con la intriga!!!
Cierto, los niños no son un público fácil. Yo diría que el más difícil!!
Y me has hecho pensar en el informe que me dieron a mí de “orientación vocacional”, tengo que rescatarlo para el blog algún día… :)
Besotes!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:07 am

ahora me has dejado con la intriga a mí! xD

:***

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Ce 26 enero, 2015 at 11:43 am

me encanto! no sabia que habias sido profe! que vengan mas anecdotas de esos meses!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:08 am

Es que ya no estabas en Lima! Nos dio para muchas bromas en casa, yo llegaba desconcertada cada día! xD

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aliesba 26 enero, 2015 at 11:47 am

Nos dejas con la intriga!! Pero por supuesto, valió la pena la experiencia, por las cosas tan variadas que aprendiste y que pueden aplicarse a otros ámbitos de tu vida.
Besos!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:09 am

Eso sin duda! No tenía la intención de crear “hype” solo necesitaba un tiempo para buscar documentación de la época ;)

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mamá i más 26 enero, 2015 at 12:02 pm

Que intriga!!! Esperamos con ansía que sigas!!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:09 am

A ver cuándo me da tiempo, ay!!!

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Mi Álter Ego 26 enero, 2015 at 12:13 pm

Esto promete. Estoy deseando leer más!!! Jajajaja. Has hecho de todo en esta vida. Un besote!!!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:10 am

Todo no, te lo aseguro xD

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Mari 26 enero, 2015 at 1:19 pm

Sigue contando!!!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:10 am

Estaba buscando un par de fotos para poner en la próxima entrega y no he tenido tiempo:(

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mamaenbulgaria 26 enero, 2015 at 1:25 pm

Yo sigo diciendo que un libro sobre tu vida arrasaría en las listas de ventas…
Por cierto por un momento te he imaginado vestida de monja y me he estado riendo sola un rato XD

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remorada 28 enero, 2015 at 9:11 am

Iría mejor de “mongeta” que de monja! XD

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Elena Velvet Cat 26 enero, 2015 at 1:51 pm

Cómo me gustan estas series del “continuará” (; Espero que sea pronto!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:11 am

Soy una siembra-hype xD en cuanto encuentre un par de fotos continuaré!!! >_<

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Madre con carné 26 enero, 2015 at 2:16 pm

Esto me ha recordado que yo también fui profesora.. más de una vez, incluso. Lo tenía completamente olvidado.
Y que también en el “test” que me hicieron a finales de primaria me daba como poco dada a las profesiones sociales (en realidad no se cortaban un pelo en decir que las relaciones sociales en general me importaban un pito y que estaba al borde del autismo voluntario).
Que Santa Lucía os conserve la vista, majos…

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remorada 28 enero, 2015 at 9:13 am

Y eso te lo dijeron en primaria? O_o espero que los recuerdos docentes olvidados hayan sido buenos! >.<

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Azul Celeste 26 enero, 2015 at 3:50 pm

¡Se maravillan con cualquier cosa! ¡Pero es que tú no eres cualquier cosa! Eres la Profe experimentos….
¡Ay los niños pequeños! Los amas o no los soportas, no hay medias tintas con ellos…

Entonces ¿Llevabas el pelo lacio? Según la iconografía de Nicole así fue :D

Normalmente así es, uno cree que va a enseñar y termina aprendiendo tanto de los chiquitines…

*Suena la música de fondo, ♫Si me buscas tú a mí… Tún tún tún caminar, tún tún tún a correr… Mira el sol como sale por detrás de la montaña

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remorada 28 enero, 2015 at 9:14 am

Me has hecho dudar con lo del pelo, igual se estaba dibujando a ella misma y me creí la importante xDDDD

Los niños pequeños me suelen gustar… de uno en uno y un ratito xD

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Azul Celeste 28 enero, 2015 at 5:03 pm

Así las cosas deben ser… que en bola son avalancha!

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Esther 26 enero, 2015 at 7:28 pm

Por favor, no tardes mucho en publicar el capítulo 2, me puede la impaciencia, por cierto yo soy profe pero tento “claustrofobia” y “reunifobia” en general, además de intolerancia a la “burrocracia”, vamos que a mí lo que me gusta es estar en clases con los niños y explicarles mi materia (algunas más que otras).

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remorada 28 enero, 2015 at 9:14 am

Yo con esa experiencia me jubilé xD

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sradiaz 26 enero, 2015 at 10:01 pm

Yo siempre he pensado que hay dos tipos de profesores… Los que tienen una paciencia infinita y los que pasan de todo. Ya no creo en la vocación, para mí terminó ésa ilusión al ver a mi profesora de matemáticas con los pies sobre la mesa mientras nosotros leíamos el libro en silencio. Mató mi afición por los números.

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remorada 28 enero, 2015 at 9:15 am

También puede darse el caso de tener vocación y luego cansarte al ver que el sistema no funciona, a mí me pasó con la carrera que elegí y ahora ando un poco perdida porque no quisiera volver a hacer lo mismo porque sé que no lo haría con gusto, aunque sean temas que me sigan apasionando :(

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Marialu 27 enero, 2015 at 9:20 am

Totototomaaaaaa, quiero la primera entrega de “La profe de experimentos” ya!!!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:16 am

La iba a hacer hoy, pero no encuentro las fotos que quería usar! U_U

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Sra. Gafapasta 27 enero, 2015 at 11:12 am

Me acuerdo de esta etapa, tengo ganas de revivirla. En Lima nos encontramos cerca de tu casa una de esas niñas que habían sido tus alumnas y recuerdo como te miraban los padres, jeje, algo calarías, seguro.

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remorada 28 enero, 2015 at 9:16 am

es cierto, me acuerdo especialmente de esa niña, qué habrá sido de su vida? ^^

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Irene MoRe 27 enero, 2015 at 12:21 pm

Yo creo que, a pesar de lo que mucha gente piensa, ser profesor es una de las profesiones más duras del mundo.

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remorada 28 enero, 2015 at 9:17 am

Y TANTO!

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dibujosdenube 27 enero, 2015 at 1:16 pm

Yo digo lo mismo que Marta: ¿para cuándo el libro? Jis!

Un besote aventurera!

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remorada 28 enero, 2015 at 9:18 am

más que aventurera diría que a mí me lleva la corriente, pero en fin xD

:***

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loqueven 28 enero, 2015 at 12:44 pm

Es que los niños no se conforman con cualquier cosa. Seguro que muchos de ellos aún se acuerda un poco de tí.

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remorada 29 enero, 2015 at 10:14 am

Dudo que me recuerden, ya han pasado más de 10 años, qué adolescentes insoportables serán ya! x)

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Beatriz 28 enero, 2015 at 1:59 pm

Habría que haberte visto!! Yo no soy profesora, pero ya conoces mis tardes de los viernes, tengo a 23 niñas pendientes de qué vamos a hacer. Y muchas veces me sorprenden, cuando crees que algo les va a encantar, pues no… les aburre, y en cambio se entusiasman con algo simple, pero que una ha dicho ¡qué chulo! y ya viene el contagio general. Y otras pues tienes que trabajarlas mucho para que las hagan y armarte de paciencia… Reconozco que ser profesora es vocacional, debes estar muy formada. Espero la segunda parte ;)
Un beso, Beatriz

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remorada 29 enero, 2015 at 10:15 am

Eso es muy cierto, llevas ideas flipantes y ni se inmutan, luego es la típica de UN PALOOOOO UNA CAJAAAAAA, no sé cómo de grandes nos olvidamos de estas cosas xD

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mirandabe 28 enero, 2015 at 7:59 pm

Y a mi que lo del servicio social siempre me recuerda a cuando condenan a Lindsay Lohan o a Naomi Campbell a hacer horas… ^^’

Bromas aparte, el tema de que una orientación pedagógica te diga “no estás capacitado para…” me trae a la mente a uno de mis mejores amigos (matemático) que en el CAP (curso de adaptación pedagógica) fue “exhortado” a no dar clases blah blah por un catedrático en matemáticas de pro… doy fe que la única persona que me ha explicado divinamente matemáticas, física cuántica o la receta del guacamole es mi amigo, tiene un DON natural para explicar cosas y hacerlo francamente bien.

Querida amiga… las orientaciones sólo son fiables si son del google maps y aún así hay cierto señor que sigue perdido en Ikea ;)

un besote moradito! *-))

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remorada 29 enero, 2015 at 10:18 am

jaaaaaaaaa xD conmigo creo que sí acertaron, pero bueno, que no sea la mejor en algo no es impedimento para hacerlo, a mí lo que me va es la experimentación para recolectar aventuras :D

(escrito desde una sala de Ikea xD)

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mamikatabum 29 enero, 2015 at 2:47 pm

Para ser profesor hay que tener vocación! Y si, los niños chicos no se sorprenden con cualquier cosa porque la imaginación va a mil por hora.
Un buen profesor puede inspirar tu vida y más cuando eres chico, sin embargo por ahí están los maestros de ocasión que con mentes brillantes e ideas frescas pueden inspirar a sus niños.
De la sociedad limeña me imagino que no está muy distante de la quiteña, mi madre que pasó en Lima una temporada de adolescente decía que los limeños y los quiteños eran lo mismo con diferente acento.

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remorada 4 febrero, 2015 at 10:57 am

Chicos y grandes, creo que antes de enfrentarse a una clase hay que conocerla, a sus integrantes y a su dinámica, para adaptar los contenidos a la mejor manera en que los alumnos puedan aprender, no a todos les va lo mismo! pero qué te voy a contar a ti sobre eso ;)

y sobre las sociedades latinoamericanas, todas van arrastrando las mismas taras hace unos cuántos años, una pena :S

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mamikatabum 7 febrero, 2015 at 2:08 am

Si, cada persona es un mundo distinto!!

Responder
Paula 30 enero, 2015 at 1:13 am

A mi me pasó lo mismo en la primera clase que di… Me pensé que iba a ser pan comido, si total los adolescentes no se enteran de nada, con que pillen cuatro conceptos claros… Casi me comen!

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remorada 4 febrero, 2015 at 10:58 am

uffff, me da algo antes de tratar a los adolescentes… solo de recordar lo insorportables que eran mis compañeros de cole (y yo, que no me voy a hacer la inocente a estas alturas de la vida xD)

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Arándana Mayor 30 enero, 2015 at 8:57 am

Ji, ji, ji qué fantástico el dibujito. Enmárcatelo, es precioso :)

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remorada 4 febrero, 2015 at 10:59 am

tiene una segunda parte en que la mezcla química explota, mola mil xD

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monstruuosa 8 febrero, 2015 at 8:36 pm

Uys, a mí nunca me hicieron un informe vocacional de esos. Vamos a por la siguiente entrega! (Lo bueno de llegar tarde es que ya la tienes publicada :P)

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remorada 9 febrero, 2015 at 2:19 pm

sí, te ahorras mi complejo de Sherezade xDDD

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