Historias Vida en pareja

El otro día salió esta anécdota en una conversación y la apunté para contarla por aquí porque es cortita. Aquí va, una de viejitas.

Cuando recién llegamos a vivir a nuestro barrio, también conocido como Gaixample, estaba conformado principalmente por parejas gays y viejitas, muchas viejitas. Aquí hemos vivido muy tranquilos, aunque últimamente está cambiando y llenándose de locales hipsters, turistas y algunas familias con niños pequeños. Y, claro, cada vez hay menos viejitas. Ley de vida. Pero retrocedamos en el tiempo, a cuando todavía eran mayoría.

Un día de invierno, a eso de las 6 y pico de la tarde, caminábamos hacia nuestra casa. Quedaban apenas dos calles para llegar a nuestro hogar cuando vimos una aglomeración de viejitas. En el centro había una viejita tendida en el suelo y una pareja gay de más o menos nuestra edad intentaba atenderla. Buena gente, no como nosotros que no atinamos a ayudar a nadie nunca.

El caso es que uno de los chicos, guapo y musculoso, le decía a la viejita que no se moviera y que le pondría algo para sujetarle la cabeza. Cuando vio al Sr. Torres le espetó:

«Dame tu chaqueta.»

Recordemos que era invierno, pero el Sr. Torres, obedeció. ¿Quién dice que no a un chico musculoso que te espeta, sea o no guapo? La ley del más fuerte. El chico hizo un rollito con ella y la puso bajo la cabeza de la viejita.

Mientras tanto, el otro chico estaba al teléfono llamando a los servicios de asistencia médica. Como vivimos muy cerca de un hospital, llegaron rapidísimo. Bajó un doctor de la ambulancia y pidió a los mirones que se apartaran para atender a la viejita, que estaba aturdida.

Luego de tomar las constantes vitales confirmó que no había tenido un ataque ni nada por el estilo, solo había tropezado y al parecer no tenía ningún hueso roto ni golpes de consideración. La gente que se había reunido para ver el espectáculo empezó a marchar.

Finalmente, cuando ya estaba todo controlado, el doctor le dijo a la viejita:

«bueno, yaya, solo ha sido un susto, te vamos a llevar a casa».

Acto seguido giró a hablar con las únicas personas que quedaban, que resultamos ser nosotros. Ni rastro de la marabunta de viejitas ni de la pareja gay auxiliadora. El Sr. Torres se abrazaba a sí mismo con cara compungida.

Doctor: «¿Eres familiar de la señora? No te preocupes, que está bien.»

Sr. Torres: «No, no somos familia, pero mi chaqueta está debajo de su cabeza y tengo frío.»

Somos así, qué vamos a hacer.

17 comentarios

Azul Celeste 20 junio, 2018 at 6:05 pm

¡Ternurita! ¡Ay Sr. Torres bebé!
Menos ganas les quedaron de ayudar :D
Cuando ví lo de «¡hola guapo!» pensé que la viejita se volaba con el Sr. Torres :$
Acá a miEspo las viejitas siempre me lo andan chuleando mucho, se le cuelgan al brazo y le hacen ojitos.
La esposa de mi maestro de baile le dice «Piernas bonitas» a miEspo… enfrente de mí y de su propio espo.
¡Un abrazo grande!

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remorada 21 junio, 2018 at 11:09 am

aquí todas las viejitas te saludan y te guapean! tanto en castellano como en catalán! «hola maco / hola maca» está a la orden del día ^^

qué risa lo de las piernas de tu espo, ahora nos las tienes que mostrar! xD

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Azul Celeste 27 junio, 2018 at 12:53 am

No lo sé, es muy penoso el hombre… y sí, tiene muy bonitas piernas :)

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Ceci 20 junio, 2018 at 6:10 pm

jajajajajaja!!! los más solidarios! yo también creí que la viejita iba a piropear a Joan, aunque seguro eso sí pasa en verano, que él también es piernoncito…

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remorada 21 junio, 2018 at 11:10 am

joan triunfa en verano… ¡con las viejitas y con los gays! es un éxito x)

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lucky 20 junio, 2018 at 7:08 pm

GRACIAS POR COMPARTIR ….DISTRAE LAMENTE DE LÍOS Y PENAS ….ME GUSTA EL BLOC !!!

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remorada 21 junio, 2018 at 11:11 am

gracias a ti por acompañarnos!!! :***

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mirichan 21 junio, 2018 at 3:58 pm

Me ha encantado! :-) y final feliz porque a la abuelita no le pasaba nada grave!

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remorada 22 junio, 2018 at 10:08 am

luego de ese episodio la vimos unas cuántas veces más por la calle ^^

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Mi Álter Ego 21 junio, 2018 at 5:03 pm

Jajajaja. Las viejitas dan para mucho… Y más si estáis vosotros por medio. Besotes!!!

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remorada 22 junio, 2018 at 10:10 am

jaja, nosotros solo pasábamos por ahí! xDDD

viejitas rules <3

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pasandolopipa 22 junio, 2018 at 5:38 pm

Ay… jajaja ya me imagino que carilla de frío debía tener el Sr. Torres para que le creyesen afectado por la señora. Me ha hecho gracia porque cuando vivía en Malasaña ocurría algo parecido en el barrio, según se iban las señoras a un lugar mejor (que eran mayoría en mi infancia) iban llegando los hipster.

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remorada 26 junio, 2018 at 12:49 pm

qué te voy a contar entonces! aquí mi sucursal de banco es ahora un bar de cervezas artesanas… y la tienda de pinturas que había al lado es una cafetería con bicis colgadas del techo xD

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melituca 23 junio, 2018 at 12:12 pm

¡Pobrecico! Me encanta el dibujo final de la carita angelical, jajaja (:

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remorada 26 junio, 2018 at 12:47 pm

así se pone cuando quiere hacerse el buenín! xD

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Marialu 25 junio, 2018 at 10:29 am

Jajaja, no sé por qué, pero me esperaba el final ^^

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remorada 26 junio, 2018 at 12:46 pm

ya nos tienes calados! xD

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