Historias de Pelos: soy "lubia"

La Señorita Torres es rubia natural, rubísima, pero como tiene los ojos y las cejas oscuras hay gente que piensa que se tiñe. El Señor Torres, que tiene la manía que por ser hermanos han de ser iguales en todo  – y una que ha llevado algunos cursos de genética ha intentado refutárselo pero no hay manera de hacerle cambiar de opinión – asegura que su hermana es rubia porque ÉL TAMBIÉN ERA RUBIO DE PEQUEÑO. Así, con mayúsculas.

La Mamita siempre decía que su único hijo, mi papá, había sido rubio, algo difícil de creer si consideramos que todos sus amigos lo llamaban “el Negro”, pero el 80% de sus hijas tuvieron el cabello claro, así que algo de verdad habría en su afirmación. La rubiez es algo que hay que resaltar porque es como si te diera puntos de alcurnia.

En casa de mis Abuelos había un cuento con pequeñas historias ilustradas, mis tías me lo leyeron tantas veces que aún se lo saben de memoria. En una parte tenía dos imágenes opuestas, en la página izquierda, una niña rubia con un vestido nuevo y unos zapatos relucientes hablaba con Pepe el canarito, que era lindo y juguetón; mientras tanto, en la página de la derecha, estaba Carbonilla, una niña negra que ya no me acuerdo si barría o cocinaba. Sea como sea, no era una imagen linda ni juguetona.

“Mira, aquí estás tú”, decían mis tías señalando a Carbonilla con su cabello rizado, a lo que yo respondía señalando la página izquierda: “No, yo soy ESTA, yo soy LUBIA” .

Y, sí, lo era. Mi pelo mutante era amarillo como el sol. Como no podía ser de otra manera para los estándares peruanos, para entenderlo había que compararlo con algo de comer: yo estaba coronada por un plato de quinua sancochada o un manojo de pasas blancas.

– foto de quinua tomada de http://www.ccbolgroup.com/quinoa.html
– foto de pasas tomada de http://shaunasever.com/2009/12/mrs-brauns-oatmeal-cookies.html
– foto de niña tomada en el jardín de sus abuelos

La existencia de una niña rubia y crespa no le cabía en la cabeza a los desconocidos, que pensaban que mis padres desnaturalizados me pintaban el pelo. Luego fue oscureciéndose, pero cada verano los mechones de adelante se volvían a mostrar de un brillante color escoba. Tuve que empezar a pintarme el pelo para que quedara parejo y que no pareciera teñido. Creo que por eso congenié tan bien con mi cuñada, somos rubias incomprendidas.

El día que pensé que ya había sido suficiente gasto tontería, descubrí que casi toda mi melena es ahora blanca. ¿En qué momento pasó el tiempo? No lo sé, solo sé que seguiré tiñéndome porque el Señor Torres es demasiado vanidoso como para necesitar otra abuela.

Pero, oye, ¡tal vez un día me anime a ser lubia otra vez!

Yo, con el pelo de la Señorita Torres.

29 Comentarios en este post

  1. Qué fuerte! vaya pelos!!! jajajaja!!!
    Hay muchísima gente morena que cuando ves su foto de pequeños te asombras de lo rubios que eran…que cosas..

    un besazo

  2. Lu dice:

    Cuando era pequeña, recuerdo que decían que mi tía la más pequeña era rubia. Yo no me lo creía al mirarla y ver su pelo negro negrísimo como el mío, ¿cómo iba a ser eso posible?

    Yo solo fui rubia una vez, en tu casa, pero mi parecido con la Jurado hizo que no deseara teñirme así nunca más xDD

  3. Elena dice:

    VISCA LES ROSSES NATURALS INCOMPRESES!!(Tot i que m’estic convertint en castanya xD)
    Un cop em vaig emprenyar molt perquè vaig decidir ensenyar unes fotos que tenia al facebook de quan era petita a un noi que sempre em preguntava si em tenyia. La seva resposta en veure-les va ser: ” o sigui que te mare ja et tenyia de petita?”… Ho deia convençut. Ara és mort, en pau descansi.

  4. Toni dice:

    Que heavy el conte racista!!! Ara entenc per què la meva sogra pensa com pensa… :O

  5. Elsadi dice:

    La genética es así. Cuando nació el Sr. Torres no tenía ni un pelo. Le fue saliendo, y sí, hasta los 7 u 8 años era rubito (muy mono él). Lo de la Srta. Torres fue diferente. Cuando nació me dijeron: “Señora, ha tenido usted una pelirroja” y así era, pero se le cayó el pelo y hasta hace un par de años era rubia, rubia. Ahora, tanto el Sr. Torres cómo la Srta. Torres, sus cabellos (los de él muchísimo más oscuros y en la barba) tienen reflejos rojizos.

    • remorada dice:

      Això de “Señorita Torres” li van dir l’altre dia en un comentari al post que ella va escriure, em va fer molta gràcia i ho he copiat XD

      Potser els hauria de dir Sr i Srta Weasley :P

  6. Marina dice:

    Mi esposo era rubísimo de pequeño, y ahora lo ves y no dirías… O sea yo parecía la “mexicana” de pequeña y él europeo. Si algún día tenemos descendencia a ver qué nos sale.

    P.D:: Yo de pequeña soñaba con tener el pelo rubio y rizado :D

  7. Tita Lema dice:

    Ya ves, una mas que nos asemeja… y el pelo de miss Torres nada que ver contigo :)
    Besos XOXOXO

  8. Brenda dice:

    Y vuelve la rubia que fue, ahora pelinegra azabache y mi hermanita era peliroja y ahora pelinegra azabache mas… (las 2 con canas ahora pintadas con hena negra) …. Ser rubia en el Peru da alcurnia jajajjaa

  9. mari dice:

    besos, mi lubita

  10. J dice:

    Yo hasta los dos años era crespo. Un día, alguien en la calle dijo “qué linda la bebita”. El desgraciado de mi viejo me trasquiló y nunca más tuve rulitos.
    En la barba me están creciendo pelitos rojos, pero no sé si es bueno o malo: parecen antenitas de cucaracha.

  11. desmadreando dice:

    Me encantan tus historias de pelos :P un besote desmadroso

  12. Azul Celeste dice:

    ¿Fué la última historia es-pelosnante? Espero más!!!

  13. Matt dice:

    Qué monada eras de pequeña con esa súper sonrisa.
    Un beso

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