Pesadilla antes de Navidad

Chiquilladas Historias Nuestro entorno

¿Qué pasaría si el día antes de Navidad desaparecieran los juguetes de tus hijos? Eso fue lo que vivió mi familia y esa es la historia que hoy contaré.

En una casa en la que vivían dos niñas a tiempo completo y dos más a tiempo parcial había suficientes trastos como para entretener a un regimiento, así que la familia decidió que esa Navidad no recibiríamos más muñecas, solo se aceptarían libros, ropa y juguetes educativos. Nuestra infancia había acabado oficialmente. 

Pero mi mamá convirtió este drama en un juego: dejar a las muñecas que ya teníamos como si fueran nuevas, y para eso se organizó una cadena de desvestido, lavado, enjabonado, enjuagado y cepillado, una escena entrañable que tengo muy grabada en la memoria.

Al acabar, con las yemas de los dedos arrugadas de estar tanto tiempo remojadas, colocamos las casi 30 muñecas desnudas en la ventana de la galería para que se secaran, con la idea de vestirlas de gala al día siguiente para la cena. Era 23 de diciembre.

El 24 por la mañana nos despertamos y fuimos corriendo a comenzar nuestra labor y nos dimos con la peor sorpresa de la vida, algún ladrón se las había llevado todas.  El Cicciobello, la Peloncita, la Dame un Besito, una muñeca brasilera a la que llamé Carolina, todas se habían ido. Solo se salvó una porque se cayó, y ni siquiera era de las favoritas.

La Mamita y el Tata, los abuelos paternos de las 4, activaron un rápido plan de contingencia, guardaron lo que sea que habrían decidido regalarnos y salieron a la búsqueda de 4 muñecas, para que cada una tuviera la suya. Supongo que a esas alturas de la Navidad la oferta muñequil era limitada porque (y para fines logísticos copio la nomenclatura de la Madre Tigre) la Primera y la Tercera (yo) recibimos la misma Mamina y su Bebé, mi hermana en rubia y yo en morena; y la Segunda y la Cuarta la misma muñeca rubia con dos dientecillos abajo, una con vestido celeste y otra con vestido rosa.

La mía era muy Zooey Deschanel. El dibujo está adaptado de fotos que encontré por internet

Y esta historia de terror podría acabar aquí con final feliz si no fuera por las características de mi muñeca. Tenía un mecanismo innovador a cuerda en el poto/culo que hacía que arrullara a su bebé moviendo los brazos y abriendo y cerrando los ojos mientras sonaba el Wiegenlied de Brahms en versión cajita de música. Una monería que decidía proferir una sola nota acompañada por el movimiento de un solo ojo a las horas más intempestivas de la madrugada.

Al día siguiente, 25, en casa de los Abuelos maternos, recibimos muchas más muñecas, y en nuestros cumpleaños también. La Bomboncito, la Chilindrina (sí, mi hermana se la pidió) y otras más se unieron a la familia y volvimos a tener para dar y regalar. Las últimas incluso vinieron hasta Barcelona y ya han pasado a mejor vida: a otras manos de otras niñas.

P.D. La marca líder de juguetes en el Perú de los ’80 era BASA, he hecho una búsqueda de imágenes en Google poniendo «muñecas + basa» y me ha entrado una mezcla de nostalgia y terror, ¡no tiene pierde! XD

35 comentarios

Aidixy 20 diciembre, 2013 at 10:33 am

Madre mía…. me da algo! Ahora lo de la muñeca del terror que abre ojos y canta por la noche, es para tirarla por la ventana. Yo reconozco que creo que muchos años no he puesto regalos, porque he olvidado donde los guardé! el día que haga limpieza profunda, a saber que encuentro.

Besos nena!

PD: no estoy segura, pero he mandado correo desde mi dire mítica, la voy a cerrar, creo que te he puesto a ti entre los enviados pero ya dudo. Es hora de ir cerrando cuentas, y la mítica, puufff lleva muchos recuerdos a la espalda.

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remorada 20 diciembre, 2013 at 12:16 pm

seguro que desde tu dire mítica le has escrito a alguna direc que yo tampoco uso más porque no me ha llegado! pero bueno, quedo enterada!!! ^^

las de hotmail y yahoo las perdí, y ahora con las de gmail (sí, en plural, que cada una tiene su función) hago malabares, pero al menos funcionan y no me las han hackeado, que por hotmail pasé por no se cuántas cuentas, qué horror ¬¬U

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Coquito's 20 diciembre, 2013 at 10:34 am

Por cierto, odio comentar en wordpress porque me obliga a entrar como Coquito’s, y es un follón, por eso comento poco en los blogs de esta plataforma.

¡Viva blogger! jajajajajaja

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remorada 20 diciembre, 2013 at 12:18 pm

pues arriba has firmado con tu nombre de blogger! O_O

aunque lo mejor es con cuenta porque te avisa cuando te responden, yo aún no consigo tener eso en blogger, ni teniendo mi cuenta especial para comentar! no sé cómo lograrlo, a ver si investigo estos días! ¬¬U

:***!!!

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Mamá en Bulgaria 20 diciembre, 2013 at 10:42 am

A mí me habría dado un patatús, con lo posesiva que era yo con mis (pocos) juguetes!!!
Y desde luego, hay que ser degenerado para rebajarse a robarle sus muñecas a unas niñas…

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remorada 20 diciembre, 2013 at 12:19 pm

y más degenerado porque se las llevó en pelota picada!!! XD

pero sí, fue un shock!

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Ana 20 diciembre, 2013 at 10:56 am

Qué bonita historia! Superentrañable!

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remorada 20 diciembre, 2013 at 12:20 pm

al mal tiempo buena cara, no? pero a mí me gustaba mi cicciobello!!!

y después ya no ha tenido la misma carita! :(

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paula sd 20 diciembre, 2013 at 11:01 am

jajajajaja, todo tiene su lado bueno. Pero qué mala idea el ladrón…….

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remorada 20 diciembre, 2013 at 12:21 pm

ojalá esas muñecas hayan llegado al final a buenas manos… que les pusieran ropa, porque iban en pelotingas! XD

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Clara 20 diciembre, 2013 at 12:06 pm

Trobo que et passen coses molt emocionants a la vida, no??

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remorada 20 diciembre, 2013 at 12:25 pm

vols dir? XD

sempre ho dic, visc en una muntanya rusa d’emocions! i hi ha històries que no te les creeries, però espero un dia poder explicar-les aquí, abans no m’oblidi ^^

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Ade-About the nice things 20 diciembre, 2013 at 12:09 pm

Bonita historia, con final feliz, bueno casi, jijjiiji Feliz finde!

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remorada 20 diciembre, 2013 at 12:28 pm

si, al final no acabó tan mal, a pesar de sus sonidos terroríficos esa fue una de mis muñecas preferidas y la tuve conmigo muchos años más! ^___^

feliz finde a ti también! ^^

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tini 20 diciembre, 2013 at 1:32 pm

Que miedo Francis, a mi me daban mucho miedo las muñecas (todas) asi que no me regalaban, tenia animales de peluche, que sigo teniendo…y de Basa tuve 2 pequeños Ponies y una cosa parecida al Lego que era de muy mala calidad y no se enganchaba bien grr. Este año has pedido muñecas?? :)

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:44 pm

este año ya recibí una muñeca… remoradita! #yeahhh :D

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madresolohayunablog 20 diciembre, 2013 at 3:45 pm

Hola Purple Rose :) Sé que Oli ya te dio el al Liebster Award, pero igual te he nominado, porque hay otro de otro color y con otras preguntas. Si deseas, puedes recibirlo aquí: http://madresolohayuna.com/premios-en-el-blog-liebster-award-por-partida-doble/ 

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:44 pm

gracias!!! ^O^

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madresolohayunablog 20 diciembre, 2013 at 3:46 pm

Escribí Rose y es Prose. Es que todavía estoy dormida ;)

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:45 pm

no es tu culpa, estoy pensando en cambiarlo, que es muy complicado! u.u

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Karen 20 diciembre, 2013 at 6:40 pm

Fran, me has hecho pasar de la tristeza a la risa con este post!

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:46 pm

jijiji, mientras no te contagie el terror todo está bien ^^

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dibujosdenube 20 diciembre, 2013 at 8:33 pm

Bueno, tuvo final feliz… mas o menos!!! Anda que menudo ladrón!!! Confío en que regalara vuestras muñecas a hijas y sobris que no tuvieran… je!

Muas!

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:48 pm

eso es lo que decía mi mamá, que al menos esperaba que el ladrón tuviera muchas niñas a las que alegrar con las muñecas robadas ¬¬U

:***!!!

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pasandolopipa 20 diciembre, 2013 at 11:16 pm

Jajaja, vaya carcajada he soltado con la segunda ilustración, me lo he leído dos veces porque me parto de risa :-D

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pasandolopipa 20 diciembre, 2013 at 11:21 pm

Con la tercera ilustración he soltado la carcajada ¡me lo he leído dos veces porque me parto de risa! :-D
Me encantan tus anécdotas.

P.d.: he puesto un comentario antes pero creo que no se ha publicado, por si acaso éste es el que vale. :-P

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:51 pm

entonces respondo solo este :P

siempre lo digo pero me gustaría poder afirmar que es que tengo mucha imaginación, pero NO! todo es fiel reflejo de la realidad! (todo lo fiel que me permiten ser mis cutridibujines XD)

eres bienvenida a mi casa – la virtual y la real – cuando quieras! :D

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Gilka 21 diciembre, 2013 at 12:39 am

Disfruto con tus cuentos ¡¡¡ me hacen reir , sonreir, pasarla muy bien ¡¡¡ cariños para ti y Joan ¡¡

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:52 pm

me alegra mucho leerlo, gilkis!!! ^^

muchos saludos por tus lares también! :***!!!

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Bego 22 diciembre, 2013 at 12:18 pm

qué drama lo de las muñecas, madre mía, menos mal que está compensado con ese dibujo tan tronchante de la muñeca del terror, ay, qué risa me ha dado al verlo. tu forma de contar las anécdotas es siempre genial.
un beso

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remorada 22 diciembre, 2013 at 12:56 pm

gracias, Bego! el día que lo publiqué supe por twitter que había gente que también tenía muñecos del terror… imagínate que mamagnomo tenía un payaso! me da algo! (_-_)

;***

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Marta 24 diciembre, 2013 at 9:48 am

Jajajaja, menudo horror, los juguetes -muñecas- con mecanismo interno deberían estar prohíbidas. Yo he donado algunas que no tenían pilas ya, y alguna he tenido que tirar a la basura, porque daban auténtico terror. Además de feas, claro!

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remorada 27 diciembre, 2013 at 1:07 pm

la mía era muy guapa, pero creo que eso la hacía aún más terrorífica! XD

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Azul Celeste 25 diciembre, 2013 at 12:18 am

Uy que miedo! Esa última viñeta me recordó a una amiga de la infancia, que tenía una muñeca medio tenebrosa, que cierta noche, a media noche para ser más exactos, no sabe porqué extraño motivo, razón o circunstancia, se despertaron tanto ella como su hermana que compartían la habitación. La luz de la luna entraba por la ventana iluminando solamente los ojos de la muñeca, NADA más en toda la habitación, sólo sus ojos y era de esas que hablaba…
Oye, ¿si se las robaron de verdad? ¿No las donaron tus papás a niñas que no tenían muñecas para navidad? O.O
A mí mi papá me obligaba a regalar mis juguetes de temporadas anteriores, que para los niños del rancho, cuyos papás no tenían dinero para comprarles a sus pequeños… pero había algunos que yo quería mucho, aún así, me obligaba :´( *ella se va a su cuarto a llorar*

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remorada 27 diciembre, 2013 at 1:08 pm

se las robaron de verdad! y sin ropa, que la ropa estaba lavada aparte!

nuestros juguetes iban pasando de hermana a hermana y entre primos, no donábamos gran cosa porque cuando acababan de pasar por toda la línea sucesoria estaban inaprovechables! :S

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