Los mejores chocolates del Perú (I)

Perú es uno de los países de origen del cacao, pero no es un gran consumidor de chocolates. Yo sí lo soy y me extraña no haber hablado antes de los mejores chocolates del Perú, los chocolates con los que crecí y los que se convirtieron en mis favoritos.

Este post tendrá dos partes. En la primera te contaré sobre el origen del chocolate y los chocolates peruanos de mi infancia, que hoy están muy industrializados. En la segunda hablaré de la tendencia bean to bar, gracias a la cual han nacido nuevas marcas peruanas de chocolate fino.

De dónde viene el chocolate 

El origen de la planta de cacao está en la Alta Amazonia, una zona que abarca países como Brasil, Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú.

Sin embargo, tanto las palabras chocolate, cacao y cocoa (como llamamos en América Latina al polvo para la leche) tienen origen mexicano. Es allí donde fue vinculado a lo divino. El nombre científico que se le dio, Theobroma cacao, significa alimento de los dioses en griego.

Los españoles trajeron la bebida mexicana, le agregaron azúcar y canela y Europa quedó fascinada con el chocolate. La primera tableta nació en Inglaterra, la primera maquinaria fue holandesa, en Suiza se creó el chocolate con leche y los belgas inventaron el bombón relleno.

Actualmente, los mayores exportadores de cacao son los países africanos donde se introdujo este cultivo, como Costa de Marfil o Ghana. El chocolate es un ejemplo de globalización.  

Los chocolates de toda la vida

Las mejores marcas de chocolates peruanos eran D’Onofrio y Field y cuando ibas a sus fábricas con el colegio era como visitar el cielo. Hoy son parte de transnacionales, NestléMondelēz respectivamente, así que saben igual a cualquier cosa de cualquier parte.

La marca más icónica de D’Onofrio es el Sublime, el típico chocolate que piden los expatriados. Otras líneas populares son Triángulo, PrincesaBeso de MozaPiropoLentejas, Alí Babá y, mi favorito, el Sorrento.

Hubo un sorteo llamado Pasaporte D’Onofrio y ganabas una maleta con la que podías ir a la fábrica y llenarla de lo que quisieras. Mis abuelos enviaron sobres a nombre de todos los nietos y ganó mi hermana… ¡la única de la familia a quien no le gusta el chocolate!

Las marcas más famosas de Field eran Cua-Cua y Doña Pepa, forman parte de los grandes éxitos entre los nostálgicos que viven fuera. A mí me encantaban el Mostro y el Butterfield, pero desaparecieron hace años.

Una tía abuela era muy amiga de los dueños y le solían enviar canastas con los mejores productos. Sabíamos que si le dabas vueltas un rato acabaría sacando alguno por cansancio. El problema era que su sobrina favorita era mi hermana que, ya lo dije más arriba, prefería las galletas. Para matarla.

Dos marcas que desaparecieron fueron Tigre, artífices del Chocomel… ¿quién no se atoró con esos polvos del mal? y Motta, ¡qué genial era el chocolate Juguete que venía con regalito muchos años antes de que el huevo Kinder llegara a nuestas vidas!

Marcas que nunca me gustaron son Winter’s (de origen peruano, hoy es colombiana) y Costa (de origen chileno, con fábricas en Perú). Ambas mejoraron, pero siguen sin convencerme.

En todo caso, los chocolates que comía en mi infancia limeña ya no son lo que eran. Debido a su bajo porcentaje de sólidos de cacao ni siquiera pueden llamarse chocolate. Las etiquetas ahora indican producto golosinario con sabor a chocolate. Una vergüenza, pero al menos lo avisan.

Chocolates La Ibérica

Pasando a marcas que han conservado una buena calidad, tenemos a La Ibérica, una empresa familiar centenaria.

Tenía razón la madre de Forrest Gump cuando decía:

La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar.

De chica odiaba los bombones de La Ibérica precisamente por eso. Unos me gustaban muchísimo y otros no tanto y cada vez que tenía más o menos claro qué relleno tenían, cambiaban el color de la envoltura o la forma del bombón. Un sinvivir.

Sin embargo, sus chocolates más sencillos son un acierto seguro. Siempre encargo Milky cuando alguien viene de Perú. También me gustan las pastillas de chocolate y la tableta con hojuelas crocantes.

Esta empresa también hace toffees y los de chocolate eran maravillosos. Ahora ha cambiado la textura y son más suaves que en mis tiempos, cuando parte de la gracia era que no te dejaban ni abrir la boca.

Chocolates Helena

Helena pasará a la historia por darle un giro a un dulce tradicional. Las tejas llevan frutas o frutos secos envueltos en manjarblanco (una especie de dulce de leche, pero más cremoso) y bañados con fondant de azúcar. Bomba calórica.

Cambiaron el fondant por cobertura de chocolate y nacieron las chocotejas. Las de pecanas son las mejores. También son los creadores del PecanRoll, un rollo de pecanas molidas, toffee y chocolate. Adoro las pecanas.

Y en el próximo post… la nueva generación de chocolates finos bean to bar ^_~

***


PD: los dibujos representan envolturas de chocolates de otra época, ahora han cambiado. Por ejemplo, el pato de Cua-Cua usa lentes de sol y va en skate ¯\_(ツ)_/¯

14 Comentarios en este post

  1. Estela dice:

    En Argentina somos amantes de las golosinas, y por supuesto también del chocolate!!
    La verdad es que en el viajecito que hicimos a Perú no probé nada de eso. Si me llamó la atención los puestitos ambulantes que vendían las golosinas. Acá tenemos kioscos, que no estan muy difundidos en casi ningún lugar del mundo. No entiendo el motivo ya que son tan cómodos…
    Lo que si compré en uno de esos puestitos fue un paquete de papas fritas que eran locales (sin envase industrial), y sabian muy bien..
    beso

    • remorada dice:

      Ay! Las golosinas argentinas! Me encantaba la Bananita Dolca y me hacía mucha gracia que en las etiquetas pusiera “oblea” en vez de “wafer” xD Pero mi favorito ever, aunque no sea chocolate, es el Mantecol!!!

      Para nosotros los kioskos son de periódicos ^^

  2. mayayosh dice:

    Tienes que probar la chocoteja de guayaba de Helena! deliciosa.

  3. Azul Celeste dice:

    He terminado de leer el post babeando profusamente. Todo se me antoja. El tríangulo es básicamente el Toblerone, que era una delicia cuando de infantes íbamos al cine y daban el ¡Intermedio!
    Ya ningún chocolate comercial de los que se acostumbran aquí sabe a chocolate, todos son simuladores de sabor :(
    Un besazo!!!

  4. ¿Tú te das cuenta del hambre que me ha entrado por tu culpa? Esto no se hace… a ver ahora cómo satisfago esta necesidad. Asaltando nevera en 3,2,1…

    Besotes!!!

  5. Marialu R dice:

    Qué barbaridad!! Será por chocolate…

  6. Martha dice:

    Una crónica nostálgica porque ya nada es lo que era y los nuevos son tan orgánicos y saludables que parecen vitaminas y no pecados de la carne.

  7. Mo dice:

    Madre mía, dominas cosa bárbara! Lo de “producto golosinario” me ha matao, jajajajaja!
    Yo desde que Mr. X le da al choco ya tengo favorito forever and ever!
    Muas!

Es tu turno de comentar ^_^

A %d blogueros les gusta esto: