La (terrible) anécdota del pollo

Historias Vida en pareja

Todo el mundo sabe, o debería saber, que soy un desastre en la cocina. Tengo vetada la entrada a esa zona de la casa pues es el Señor Torres quien se encarga de alimentarnos. Y no, no le digan «ay, cómo ayuda» o «ay, pobrecito» o «ay, qué bueno», cubrimos las dos partes del ciclo digestivo y mi tarea es más desagradable: yo limpio el baño.

Solo cocino en casos de extrema necesidad. La semana pasada me dijo: pon agua en la olla, este trozo de pollo y todo a fuego lento hasta que se cocine y tendrás un caldito. No parecía ser tan complicado, pero la falta de costumbre hizo que me olvidara. ¡A tal punto que me enfadé con la vecina (que no tenemos) por no darse cuenta que algo olía a quemado en su cocina! Había pasado tanto tiempo que se había consumido el agua y ya se estaba quemando el trozo de pollo. Mi trozo de pollo.

Pero la anécdota que quiero contar es realmente terrible. Cuando llegué a vivir aquí, salvo algún pan de plátano – mi receta estrella – no había cocinado nada en mi vida. Y así sobrevivíamos, a base de pasta y filetes, cuando un día el supermercado me hizo una oferta que no pude rechazar: kilo de pollo entero a 2 euros.

Rauda y veloz, cogí un pollo entero bien empaquetado, pagué, llegué a mi casa y me dispuse a despiezarlo como recordaba que hacía mi abuela: buscando las articulaciones y haciendo un delicado corte. En eso, al desempaquetar el pollo, me salta la cabeza, que aún estaba unida al cuerpo, y luego las patas, con uñas y todo. «Uf, sí que estaba entero» – pensé, ilusa de mí. Lo peor aún estaba por llegar.

Mi pollo entero no tenía hueco abajo. Nunca en mi vida había visto a nadie comprar un pollo sin hueco abajo y no tenía idea de cómo cortar un pollo sin hueco abajo. Mi primera solución fue buscar en Google: «CORTAR POLLO».

Esto es un pollo entero como Dios manda (foto tomada del blog Dad’s In the Kitchen)

Revisé desde blogs culinarios a manuales de anatomía aviaria y nadie me daba razón. En mi búsqueda parecía un pollo sin cabeza, mientras un pollo que sí la llevaba puesta me miraba con toda la sorna con la que te puede mirar un cadáver de pollo desplumado.

Desesperada, tomé al toro por los cuernosen realidad al pollo por las patas –  e hice lo que debía haber hecho desde un principio: llevarlo a la casa de mi suegra.

Mi suegra cogió un gran cuchillo tipo hachuela e hizo trizas a mi enemigo, con lo que se ganó mi absoluto respeto. Siempre hay que respetar a las personas que utilizan con destreza un cuchillo, sobre todo si te casas con uno de sus hijos.

67 comentarios

Peineta-pintxos 5 noviembre, 2013 at 8:36 am

Me muero de la risa, es buenisimoooooooooooooo, el caso es que te he imaginado calle arriba pollo en mano, lo sé estoy hoy un poco para allá…Ahora sé que valores tanto un tupper de sencilla crema de calabaza….

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remorada 5 noviembre, 2013 at 8:48 am

así mismo fue, salí a la calle pollo en mano! suerte que vivíamos al lado XD

y que conste que valoro todos los tuppers, pero que la calabaza me gusta especialmente! XD

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Y entonces llegó el caos 5 noviembre, 2013 at 8:37 am

Ay hermosa, todo el pollo en sí es digno de ti, pero la frase final es absolutamente antológica. Por favor, qué buenooooooooooooooooooooooo!

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remorada 5 noviembre, 2013 at 8:52 am

Mi suegra lee el blog, así que podrá corroborar todo lo que he dicho XD

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mOOntsEsteban 5 noviembre, 2013 at 9:38 am

Me encanta tu reflexión final!
No puedo estar mas deacuerdo
Gran fichaje tu suegra y su hijo! ;)
Ptons,

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:29 pm

que conste que no temo por mi vida… de momento!!! jajaja XD

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Mamá en Bulgaria 5 noviembre, 2013 at 8:59 am

Qué risa! Yo la verdad, nunca he depedazado un pollo entero, para eso los venden troceados. Qué valiente fuiste al comprarlo de una pieza. La próxima vez ya sabes, toca comprarlo vivo jaja!

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:23 pm

a partir de ese día solo compramos filetes de pechuga… ya no queremos ni hueso! XD

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desmadreando 5 noviembre, 2013 at 9:05 am

¡Que azcasoooo! En México se le queman las plumas que le quedan en el fuego ¡asqueroso! y no veas como huele a «carne de gallina» yuuuck…yo es que cocino pero tengo que tener todo en corte limpio…eso de limpiar visceras, cuello y patas WTF jajaja así que yo tb hubiese respetado profundamente a mi suegra :P Un besote desmadroso

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:24 pm

aclaro que yo no sabía que tan entero estaba el pollo entero!!! sigo temblando cuando lo recuerdo, BIG YUCK!!! XD

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Marta 5 noviembre, 2013 at 9:07 am

Jajaja, hija, menudas historias!! Yo… no compro nunca un pollo entero, a no ser que me lo despiecen en la propia carnicería, que una es más de tortillas y pizzas. Bueno no, pero casi :P

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:25 pm

juro que no se veía que estaba entero-entero!!! pensaba que era esos pollos lindos que puedes meter directamente al horno como un día de acción de gracias cualquiera! XD

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Mamá de V 5 noviembre, 2013 at 9:11 am

jajajajajaja de jovenzuela me pasó lo mismo!! Y como esconden en el paquete la cabeza y las patas los cabrones, que llegas a casa y te encuentras con el marrón xDD Yo el caldo lo hago los domingos, con sus verduras, su pollo, y sus tres horas de cocción :P

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:28 pm

por fin alguien me entiende!!! son pollos enteros de incógnito!!! XD

nosotros lo hacemos así, pero solo en invierno, cuando estamos dispuestos a tomar caldo día sí y día también una semana entera XD mientras tanto, larga vida al caldo Aneto! :P

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Moda infantil y ropa de bebé 5 noviembre, 2013 at 9:52 am

jajajajja, que bueno. Me ha encantado

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mamibicho 5 noviembre, 2013 at 10:23 am

Ay, madre. Choca esas cinco. A los 21, una amiga y yo llamamos a su novio para preguntarle cómo se hacía una tortilla de patatas. Y prefiero no seguir contando porque me avergüenzo.

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:30 pm

si te digo que tenía 10 años más que tú en el episodio pollo, contarás el episodio tortilla? va, venga, vaaaaa XD

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loqueven 5 noviembre, 2013 at 11:30 am

Jua jua jua! Me parto! A mi tambien me paso algo parecido con un pollo. Me salvó del marrón mi marido, que tambien sabe manejar cuchillos… Glups!
Me quedo con tu frase final!

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:31 pm

cuchilleros: uno no puede vivir con ellos ni sin ellos!!! XDDD

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Angela Reyero Martinez 5 noviembre, 2013 at 12:06 pm

jajajajaj mujer, ctrei que el pollo se te habria resucitado o algo asi…

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:31 pm

si hubiera pasado eso no me veías aquí para contarlo!!! XD

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akane86 5 noviembre, 2013 at 12:21 pm

Tus anécdotas son lo más grande :D. Y tranquila, que yo me apaño algo en la cocina pero no he despiezado jamás un pollo entero, yo compro las partes sueltas y no me atrevo a mucho más!

Un abrazo

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:33 pm

se apaña «algo» en la cocina dice!!! qué morro ¬¬U

nosotros ahora vivimos a base de variaciones a los filetes de pechuga, cuando estamos intrépidos compramos pechuga deshuesada y la cortamos en cuadraditos, e incluso la deshilachamos, pero que no nos pidan más XD

:***

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martha 5 noviembre, 2013 at 2:51 pm

tuviste suerte que te lo vendieran pelado, porque guisarlo con las plumitas ya hubiera sido mucho. Yo lo cociné con las piedritas de la molleja,si es que te sirve de consuelo

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remorada 5 noviembre, 2013 at 5:34 pm

eso, me gusta la fusión pero no nos pasemos :P

mollejas a la piedra, el concepto revisitado XD

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Rebeca 5 noviembre, 2013 at 8:18 pm

Jajajaajaj, de verdad que me he partido con tu post, será que me he visto reflejada porque siempre las paso canutas para partir el pollo, eso por no hablar de otras cosas como algunos pescados. En fin, es un rollo, lo mejor es cuando nos dan los tupperwares listos para calentarse y ya XD

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remorada 6 noviembre, 2013 at 9:52 am

uf, con el pescado ni me atrevería!!! y las gallinas deberían poner tuppers directamente!!! XD

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titilining 5 noviembre, 2013 at 8:31 pm

qué chiste!! aquí ya es bastante malo que venga con cabeza y patas («pollo tipo mercado» le dicen, cuando en el mercado te lo dan limpito y cortado como quieras!), pero sin hueco abajo… o sea con todas sus cosas dentro? qué awful oye!

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remorada 6 noviembre, 2013 at 9:53 am

lo peor es que estaba disfrazado de pollo «normal» si hubiera sabido que llevaba interiores y no precisamente en una bolsita metida dentro no lo habría comprado!!!

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Tres Arándanos 5 noviembre, 2013 at 8:42 pm

Como vegetariana reconozco que me he reído pero también que seguramente tendré pesadillas esta noche y soñaré con el Pollo Sin Hueco Abajo.

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remorada 6 noviembre, 2013 at 9:54 am

yo en ese momento pensé en hacerme vegetariana, ponerle un nombre y hacernos amigos, pero una relación que empieza con una mentira no podía ir muy lejos XD

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Tres Arándanos 7 noviembre, 2013 at 11:07 am

Creo que al pobre a esas alturas ya se le había pasado el arroz…

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sradiaz 5 noviembre, 2013 at 9:27 pm

:-) El primer pollo que cociné yo lo dejé entero. Le puse un limón y lo unté en mantequilla. Quedó un poco soso, pero comestible, jejeje

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remorada 6 noviembre, 2013 at 9:56 am

pero lo cocinaste con interiores??? XD que conste que a mi el pollo entero al horno tipo pavo de acción de gracias me encanta, pero este era un pollo tan entero que solo le faltaban plumas O_o

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sradiaz 6 noviembre, 2013 at 12:20 pm

No, el mio resultó estar limpito por dentro… Jijiji

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Sandrinha 5 noviembre, 2013 at 10:29 pm

Recuerdo haber puesto una canhita e inflar los pulmones del pollo para mi clase de biologia en el cole, pobre Francis!!! Por lo menos, el pollo no estaba vivo!!! jajaja

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remorada 6 noviembre, 2013 at 9:58 am

EN SERIO??? en mi colegio (CIFO) no hicimos laboratorios con seres vivos/muertos, pero en mi otro colegio (LRR) una vez abrimos pulpos para investigarlos y después nos los comimos en cebiche!!! (te lo juro XD)

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Mari 5 noviembre, 2013 at 10:59 pm

A mi tía Angelita le encargaron matar!!! al pollo. Ella había visto que le «torcían el pescuezo»; ya le había dado algunas vueltas cuando el pollo se escapó y terminó corriendo con la cabeza para atrás… Como en El exorcista; horrible!!!

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remorada 6 noviembre, 2013 at 9:59 am

esta historia es mítica XD

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titilining 5 noviembre, 2013 at 11:19 pm

Para quien quiera pesadillas de pollo, lo que le paso a mi tia Angelita: le dijeron que para matar al pollo y poder prepararlo habia que torcerle el cuello y ella le dio vueltas como quien da cuerda, al final la cabeza giro tipo helice y el pollo se escapo corriendo con la cabeza mirando para atras y ella persiguiendolo… imagen que me persigue desde chica y siempre me hace reir, aunque sea un poco creepy!

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remorada 6 noviembre, 2013 at 9:59 am

lo bueno es que el pollo podía ver si estaba corriendo suficientemente rápido o ya lo estaban alcanzando!!! jajaja XD

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titilining 5 noviembre, 2013 at 11:22 pm

No habia visto el comentario de mi hermanita… es para que vean que es «true story»!!

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remorada 6 noviembre, 2013 at 10:00 am

«sincronicemos relojes!» #truestory de las buenas XD

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Piliiiiiiiiiiiiiiii 6 noviembre, 2013 at 1:48 am

Francis, me encanta, como se te ocurren estas cosas tan cómicas, me estoy volviendo una fans de remorada. Besitos

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remorada 6 noviembre, 2013 at 10:01 am

perdón, pero no SE ME OCURREN, simplemente ME OCURREN!!! XD

gracias!!! :***

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Elena.. 6 noviembre, 2013 at 7:07 am

Pobrecita, cuando la ví allí en la puerta con «su pollo» en la mano… enseguida le saqué hierro y cuchillo al asunto. Zas, zas en un santiamén aquello horrendo se convirtió en un pollo normal listo para cocinar. Ya tranquila se fué a su casita(al lado de la nuestra. Nos pasábamos la sal y lo que hiciera falta por el balcón) a preparar la comidita para el Sr. Torres.
Que recuerdos Fran!! Se me había olvidado por completo

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remorada 6 noviembre, 2013 at 10:05 am

jajajaja!!! qué risa, y estuvimos comiendo pollo en todas sus variaciones una semana entera XD

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Ana 6 noviembre, 2013 at 10:05 am

Jajajajajaja!!! No puedo!!! Qué risa!! ¿Pero cómo te atreviste a coger el pollo? Dios! Ni yo que disfruto cocinando me atrevería! Eso de descuartizar a un ser vivo me da «yuyu». Por cierto, que en mi casa pasa igual pero al contrario. Mi marido no cocina, ENVENENA! Él dice que la cocina lo odia y yo empiezo a creer que es verdad, porque el simple proceso de hervir agua para preparar un té es acabar con la cocina totalmente guarreada. Creo que formáis parte de algún tipo de personas con características genéticas similares, el gen «anticocina».
Genial el post! Esto tengo que enlazarlo en algún momento en mi blog, así que me lo guardo!

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remorada 6 noviembre, 2013 at 10:10 am

pensé que venía limpio! sin interiores ni cabeza ni patas con uñas! O_O

todo tuyo para que lo enlaces como mala práctica cuando quieras! si podría llenar «pinterest fail» con fotos de intentos que, por suerte para todos, he dejado de hacer XD

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Bego 6 noviembre, 2013 at 9:54 am

qué horror, a mí me hubiera pasado igual. yo no puedo comer nada que recuerde al animal original (lo del pescado con cabeza lo llevo fatal tamién…) y menos despiezarlo. está claro que ya no hay madres como las de antes XD
(a mí la cocina también se me olvida porque me suele aburrir pero me compré una máquina de cocinar que se programa y, lo mejor, se apaga SOLA y desde entonces quemo menos cazuelas ^^)

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remorada 6 noviembre, 2013 at 10:08 am

buena recomendación la de la máquina con vida propia XD

ya te digo que podía atreverme a despiezarlo, pero que viniera sin cosas dentro! que ya me imaginaba yo en una peli de tarantino pollil!!! XD

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Marie 6 noviembre, 2013 at 12:32 pm

jajajajajaja a mi no me ha pasado nunca algo parecido porque no cocino (la parte buena de vivir con mamá y papá ^^) pero espero que no me pase, gracias a Dios, siempre tendré a mi madre ;)

Marie lived in London

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remorada 10 noviembre, 2013 at 8:51 am

sí, eso también decía mi madre… por eso siempre cocinaban las abuelas!!! XD

pero, créeme, algún día, quizás el menos esperado, tendrás que poner «las manos en la masa» XD

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Celia 6 noviembre, 2013 at 2:37 pm

Ufff me acabas de recordar la primera vez que tuve que hacer eso.
Era una adolescente, mi madre me dejo una nota de que hiciera pollo rustido.
Sabia hacerlo cocino porque me encanta desde los 7 años pero a los 16 no habia cortado todavia ningún pollo, pero es que encima como tu dices, el mio tenia cuello cabeza, patas , uñas y de todo que horror!!!
Tuve que cortarlo sin mirar, no se como conservo las dos manos, después de aquello.
Pero tuve la sensación de estar haciendo una autopsia. puaj!
Con los allos le he perdido el respeto, aunque lo compro cortado por comodidad.
Lo que no he superado ni creo que supere, mas que nada porque paso es limpiar pescado

Imagino que tu a eso te niegas rotundamente no?

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remorada 10 noviembre, 2013 at 8:54 am

ay! no habría podido con él! T_T y me gusta mucho el pescado, que conste, pero me niego a volver a cortar cualquier cosa que no venga «en cómodas cuotas» o filetes, que es lo mismo XD

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padresfrikerizos (@padresfrikerizo) 6 noviembre, 2013 at 10:01 pm

Vaya estampa maja, te imagino en lucha encarnizada con el pollo y me meo de la risa, seguro que sudaste y todoXD XD
Lo del ciclo digestivo me lo apunto que en casa hacemos igual y lo de la suegra y el cuchillo lo vivo en mis carnes morenas :)
Bess

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remorada 10 noviembre, 2013 at 8:56 am

y tanto! estampa para la posteridad! mi cara de «soy ingeniera, puedo con esto» palidecía segundo a segundo! XD

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FranMiau 7 noviembre, 2013 at 3:08 pm

Si no tenía hueco… ¿te lo vendieron sin destripar? O.O»»’
Un pollo sin hueco lo podría enfrentar con cierta dignidad (cortar carne con un cuchillo bien afilado es una de las simples cosas placenteras de la vida ^.~), pero si la menudencia no viene toda linda empaquetada en una bolsa sí me daría algo O.O».

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remorada 10 noviembre, 2013 at 8:58 am

la menudencia venía en donde vienen las menudencias cuando nacen los pollos!!! formando sistemas y aparatos!!! T___T

por suerte tenía cerca a mi suegra-the-ripper XD

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unamamapractica 8 noviembre, 2013 at 10:18 am

Sabia decision la tuya, yo hubiera hecho lo mismo. Y en caso de no tener suegra o artista del cuchillo cerca, directamente a la basura muy a mi pesar. Eso no era una oferta, era una judiada lo que te hicieron :)

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remorada 10 noviembre, 2013 at 9:01 am

y a veces pienso: tanto estudiar para esto! que inútil soy para la vida diaria! XD

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Much more than I am (@MuchmorethanIam) 11 noviembre, 2013 at 5:25 pm

Jajajaja, qué valiente! No he comprado un pollo entero en mi vida ni creo que lo haga…porque mi madre está lejos y a mi suegra me da un poco de corte llevárselo (y creo que ella tampoco ha comprado un pollo entero en su vida). Genial post y los dos de arriba que también me he leído ;-) qué ganas tenía de pasarme por tu blog, ya no tengo tiempo de nada, ays

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remorada 12 noviembre, 2013 at 11:16 am

qué ilu verte por aquí! ^^ con tanto viaje, tanto viaje… :P

y valiente no, no sabía lo que me iba a encontrar! XD

:***!!!

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Lauraenparis 1 julio, 2014 at 1:01 pm

JAJAJAJA, pollo sin hueco abajo…. Ay, no puedo contingo, qué ataque de risa.
La verdad es que si es raro que lo vendan con patas y cabeza y sobre todo SIN HUECO..

Responder
remorada 3 julio, 2014 at 9:36 am

imagínate mi cara… nunca mais!!! xDDD

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Azul Celeste 2 marzo, 2015 at 12:35 am

En su momento reí locamente con ésta anécdota, no sé porqué no te comenté nada…
Me quedo con la reflexión final, especialmente porque mi suegra vive todavía, es experta cocinera y vive a la vuelta… ¡uy!

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remorada 5 marzo, 2015 at 10:12 am

es de mis momentos preferidos! XD

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