La historia del ojo errante (por Ana)

Historias

Una de cada diez visitas que recibimos van al mismo post, convirtiéndolo en el más visto del blog. Recoge 5 problemas estéticos de llevar gafas / lentes que quienes formamos parte de la #Gafasfera sobrellevamos estoicamente. Hace unas semanas dicho post recibió un comentario con una anécdota surrealista. Le pedí permiso a la autora para poder dibujarla y publicarla, así que aquí va: la historia del ojo errante.

Cuando a Ana le prescribieron usar gafas de pequeña, su madre se echó a llorar y como no le gustaban nada le mandaba quitárselas para las fotos.  Nótese que su progenitora tenía cuatro dioptrías, pero prefería ir con los ojos achinados antes que llevar gafas.

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Pasaron los años y a la madre le detectaron un cáncer. Para atajarlo le tuvieron que extraer todo el globo ocular, así que ahora lleva una prótesis. El oculista fue muy claro: tienes que ponerte gafas, primero porque ¡no ves! y segundo porque ahora solo tienes un ojo y debes protegerlo. Así que empezó a usarlas y tiene varios pares que va combinando con la ropa. Ana cree que incluso parece más joven que antes.

Y llegaron las vacaciones de verano

Viajaron a una ciudad costera, en la otra punta del país. La madre entró a bañarse al mar, salió, se puso las gafas de sol y se tumbó para broncearse. Después de un rato fueron a comer y al entrar al chiringuito se cambió de gafas por las de ver. El padre fue el primero en percatarse de la situación: cari, que no tienes el ojo. Como por ese lado no ve, la mujer no se había dado cuenta de la ausencia, por lo que ni siquiera sabía en qué momento había perdido la prótesis.

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De vuelta a la playa buscaron entre la arena, pero no hubo suerte. Fueron al puesto de socorro y los bañistas debieron alucinar al escuchar por megafonía: se ha perdido un ojo de color castaño. No había rastros del ojo errante, así que fueron a una farmacia a comprar unos parches, porque una señora tan coqueta no iba a ir por el mundo en esas condiciones. Antes muerta que sencilla.

Al día siguiente, cuando ya estaban paseando por los lagos de un pueblo a una hora y media de la playa, recibieron una llamada ¡el ojo había aparecido! Raudos y veloces, dejaron lo que estaban haciendo y fueron a buscarlo.

El final no fue tan feliz como cabría esperar. El contacto con la arena lijó el aparato, lo deformó y ¡ya no le encajaba bien! No iba a poder tener otro hasta volver a casa. Como pasó todas las vacaciones llevando parches, le quedó una marca blanca donde no le había caído el sol.

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Desde ese día lleva parches cuando va al mar o a la piscina a bañarse para no repetir la experiencia. Porque, como bien dijo Ana:

¡esas prótesis valen un ojo de la cara!

***

P.D. ¿Quieres conocer otra historia fascinante? Lee esta de Ele, su madre y la mano de Alejandro Amenábar. Es total.

45 comentarios

mari 20 abril, 2017 at 5:08 pm

cada vez los hacen más naturales; difícil ver la diferencia

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remorada 21 abril, 2017 at 11:56 am

me ahorraré chistes malvados xD

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desmadreando 20 abril, 2017 at 5:29 pm

No puedo de la risa ????? con perdón pero es una enorme historia

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remorada 21 abril, 2017 at 11:57 am

demasiado buena! no podía dejarla escondida entre los comentarios xD

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sarablancos 20 abril, 2017 at 6:19 pm

De verdad sois increibles…de verdad que no se como habéis conseguido que me ria con algo así. Enhorabuena maja, cada día me gusta más tu blog, porque aun que no tenga tiempo de comentar siempre te leo siempre

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remorada 21 abril, 2017 at 12:22 pm

es que la vida es sorprendente!

gracias! :***

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Azul Celeste 20 abril, 2017 at 6:36 pm

¡F A S C I N A N T E!
Oiga usted le encuentra el lado gracioso a cuánta anécdota se le tope enfrente.
Yo que soy puro drama y drama puro me habría puesto a llorar como Magdalena por el ojo… y más por el costo :(

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remorada 21 abril, 2017 at 12:23 pm

es que todo depende del color del cristal con que se mira! jajaja ;D

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martha 20 abril, 2017 at 7:42 pm

Me dio muchísima risa la historia del ojo, me hizo acordar a mi historia, mucho menos glamorosa del diente. Se me había aflojado la funda del incisivo central, no tenía tiempo de pasar por el dentista en la mañana porque tenía que ir al banco y de allí a una reunión super importante de trabajo. Además estaba muy resfriada. El caso es que entré al banco, estornudé y salió volando mi diente. Me tiré al piso a buscarlo y un señor que me vio en el apuro me preguntó y yo despacito le dije que se había caído mi diente y él entendió mi lente.
En un minuto tenía a tres personas en cuatro pies buscando un lente alrededor y yo avergonzada sin levantar la cabeza con un super hueco horrible. Para felicidad mía lo encontré. Sin levantarme del piso me lo puse en su lugar y juntando mis dedos índice y pulgar declaré que había encontrado el lente y salí corriendo del banco.
Cosas que pasan cuando a una se le descompleta el cuerpito.

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Bego 20 abril, 2017 at 11:30 pm

jajajajajajajajaaaaaa esta historia es buenísima. Fran, dibújala también XD

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remorada 21 abril, 2017 at 12:25 pm

es buenísima, le voy a decir a mi tía que no ponga sus anécdotas públicas y le hago su propia sección xD

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remorada 21 abril, 2017 at 12:24 pm

solo tus dientes podrían tener su propio blog xDDD

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martha 2 mayo, 2017 at 3:46 am

no me recuerdes esa oscura y triste historia

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Arándana 20 abril, 2017 at 8:17 pm

Oh madre mía, a mí no me dio risa, porque es un poco tragicómica.
Me imagino al «afortunado» que se encontró un ojo en la arena y…

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remorada 21 abril, 2017 at 12:26 pm

jajajaja, ni se me había ocurrido ponerme en el lugar del afortunado! xD

♫ una lágrima cayó en la arena ♫

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Marta de Cuando la manada duerme... 20 abril, 2017 at 9:10 pm

jajajajajaja me alegró el día mierden que llevo ?

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remorada 21 abril, 2017 at 12:27 pm

jiji, qué bueno! x)

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Bego 20 abril, 2017 at 11:33 pm

vaya historia, es muy mítica.
y me parto con el post que te sigue trayendo visitas. se ve claramente que las gafas unen mucho -o-o-

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remorada 21 abril, 2017 at 12:27 pm

lo que se ve claramente es que somos un par de lente…jas :P

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akane86 21 abril, 2017 at 6:22 am

No me extraña que hayas sentido el impulso de querer narrar y dibujar esta historia! La de cosas que pueden pasar en la vida, es muy cierto de que cualquier realidad supera la ficción :D.
Somos muchos los que llevamos gafas, está claro xD

Un abrazo

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remorada 21 abril, 2017 at 12:28 pm

unidos en la adversidad x)

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dibujosdenube 21 abril, 2017 at 7:44 am

Puf! Yo me encuentro un ojo en la playa y me da un patatús… solo puedo pensar en eso. Es cierto que la realidad supera a la ficción.

Abrazos!

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remorada 21 abril, 2017 at 12:30 pm

no me había puesto en el otro lado de la historia! pero sí, tienes razón x)

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Mo 21 abril, 2017 at 10:34 am

Madre míaaaaa! Menuda historia, jajajajajaja! Ains, esa es de las que se heredan de generación en generación… XD
Muas!

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remorada 21 abril, 2017 at 12:32 pm

Es muy buena! Fue leerla y, con perdón, se me hicieron los ojos chiribitas xD

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No sin mis patucos 21 abril, 2017 at 2:16 pm

Me parece genial que hayas rescatado esta historia de un comentario porque es la monda.

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remorada 26 abril, 2017 at 11:20 am

Verdad que sí? Alucinante ^^

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Esther 21 abril, 2017 at 2:28 pm

Ya te comenté que te leí en el coche y no podía parar de reír, y mi costillo preguntando qué me pasaba, es que es buenísima. Eso sí, menudo yuyu me habría dado lo de encantarme el ojo en la playa.

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remorada 26 abril, 2017 at 11:21 am

no había pensado en la parte del hallazgo hasta que lo han comentado aquí! ><

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Esther 21 abril, 2017 at 2:28 pm

encontrarme, de encantarme nada, ja ja

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remorada 26 abril, 2017 at 11:22 am

jajaja xD

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Pepa 21 abril, 2017 at 5:26 pm

Que historia tan buena! Me ha encantado :) :)

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remorada 26 abril, 2017 at 11:22 am

Supongo que a los protagonistas no les habrá hecho tanta gracia en su momento, pero es una historia memorable! ^^

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Miércoles 23 abril, 2017 at 6:21 pm

Pues espero que no tirase el ojo, que aún le puede sacar rédito.
Hace unos días fui a Ámsterdam con Jueves. Pasamos por los típicos mercadillos de segunda mano y ahora uno de sus recuerdos preferidos del viaje fue el puesto en el que vio una pierna ortopédica. Quedó impresionada de ver que podías comprarte una pierna y preguntó si se podía hacer lo mismo con brazos, manos, pies… Por suerte no quiso llevarla a casa.

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remorada 26 abril, 2017 at 11:23 am

Un par de clases de robótica y tendrás nuevos habitantes en casa ^^

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Maite 24 abril, 2017 at 1:32 pm

¡Me muero de la risa! Menos mal que lo estoy leyendo en casa… Jajajaja.

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remorada 26 abril, 2017 at 11:24 am

jijiji x)

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batmami (@amordebatmami) 26 abril, 2017 at 9:29 am

mamma mía! no me lo puedo creer! jajajaja! muy, muy buena!!!

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remorada 26 abril, 2017 at 11:25 am

Pues créelo, que he visto las evidencias xD

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Marialu 26 abril, 2017 at 10:32 am

Jajaja, madre mía, vaya historia…

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remorada 26 abril, 2017 at 11:26 am

De lo más rocambolesca, pero 100% real! x)

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Esther 12 julio, 2017 at 1:39 am

Leído así puede parecer que es muy divertido pero yo no le encuentro el lado gracioso por ningún lado. Mi madre también está sin un ojo, lo de ella fue por un accidente en el jardín, le saltó una piedra cuando cortaba la hierba y le reventó el ojo. Yo estaba allí cuando pasó y fue horroroso, conduje yo hasta urgencias y todavía no sé cómo no nos estrellamos y no sirvió de nada, cuando salió de quirófano ya nos dijeron que lo único que habían podido hacer era vaciarle el ojo. Lleva dos años fatal, muy deprimida. La pedrada también afectó al párpado y no tiene buena movilidad, la prótesis es horrible se nota mucho que es falsa y eso cuando puede llevarla, porque le segrega mucho líquido y hay días que no se la puede poner. No juzgo a nadie pero si a mi madre se le cayera la prótesis en la playa lo último que se me ocurriría sería reírme.

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remorada 20 julio, 2017 at 2:49 am

Antes que nada, siento mucho lo de tu madre, te pido disculpas si te he ofendido. No es la tónica del blog burlarme de personas ni de desgracias, ni fue la intención con este post.

Muchas veces la realidad supera a la ficción y encontramos escenas surrealistas o sorprendentes en medio de las situaciones más adversas. Compartirlas, al menos en mi caso, me ha ayudado a sanar.

Muchos ánimos.

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Ana 6 agosto, 2017 at 4:59 am

Yo fui la que conté la historia y siento mucho si te has sentido mal al leerla. Nosotros también lo pasamos muy mal cuando a mi madre le tuvieron que sacar el ojo, aunque lo suyo fue por un tumor también fue muy repentino y fue duro para todos, pero ha pasado el tiempo y el shock inicial da paso a la aceptación y hay cosas que te tomas con sentido del humor. A mi madre a veces la prótesis también le crea líquido y lo que hace es usar unas gotas especiales y limpiarlo bien, dile que pregunte a su oftalmólogo. Y si no le resulta cómoda la prótesis puede ponerse un parche, mi madre llevó parche mucho tiempo antes de que le adaptaran la prótesis y si le toca cambiarla o pulirla, o en la playa siempre después de que pasara esto lleva parches y genial con ellos, al principio cuando la operaron le daba vergüenza salir con el parche pero con el tiempo ya le da igual y se arregla muy bien con un ojo y eso que tiene miopía, astigmatismo y vista cansada, que sin gafas es un topo, pero hace de todo.

Mucho ánimo y verás que cuando pasa el tiempo se ve todo de otra forma y se le irá quitando el complejo. Hasta con sentido del humor, por qué no?

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remorada 8 agosto, 2017 at 1:58 am

^_^ ???

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