La historia de Francischiquita

El otro día subí una foto a mi cuenta de Instagram para la iniciativa de #juguetesamados de BabyCatFace. Como se puede ver en su blog, consiste en mostrar esos juguetes que nos han acompañado muchos años, pero esa foto no podía resumir los más de 30 años de vida de mi muñequita así que he pensado explicar su historia, llena de encuentros y entresijos.

Cuando la conocí, esta muñeca venía en un estuchito de plástico transparente y llevaba una batita amarilla. La Mamita, mi abuela paterna, la tenía guardada, así que no sabemos quién fue su dueña original, pero un día llegó a mis manos porque decían que se parecía a mí. Su nombre no requirió que me rompiera los sesos: Francischiquita. Desde ese día fue mi fiel compañera.

No dormía conmigo pero le hice una casa, una vida y una personalidad (para la cual tampoco me rompí los sesos) y la hice interactuar con los demás miembros de la familia. O viceversa, porque pobres, todos estaban obligados a hablarle y tratarla como una personilla más.

Nuestra primera separación vino con el cambio de ropa. La tía Elena – hermana de la Abuela – le había hecho a mi prima ropa para TODAS sus muñecas. A mí, que no me gusta el amarillo y había estado intentando ponerle otros trapos, me dio un ataque de celos y tuvo que aceptar a la minimuñeca y hacerle un outfit completo a crochet / ganchillo.

Tardó en acabarla, pero cuando me la entregó llevaba un vestido, un calzón, zapatos, guantes, una boina y una capa, todo hecho con el mismo hilo rojo. Era una francesita. Con el tiempo y las aguas fue perdiendo cosas, primero lo pequeño, luego la capita y finalmente la boina. Lo demás no hay manera humana de sacárselo y es mejor así.

Luego llegó su primera etapa de inmigrante. Mis tíos y mi prima, que tenía 2 años, se iban a vivir a Canadá. Yo tendría unos 14 años y mucha pena, así que mandé a Francischiquita en mi representación. Vivió en Toronto, pasó un año en Illinois, volvió a Perú por un tiempo y, cuando les tocó irse otra vez, mi prima me la dejó.

The True North strong and free!

A partir de ahí pensábamos que no nos separaríamos. Me acompañó en mis viajes de estudios y trabajo, escondida en la mochila porque no existía la moda de fotografiar muñecos en sitios imposibles, más que nada porque las cámaras de fotos aún funcionaban con rollo y uno tenía que pensar mucho antes de disparar. Pero nos volvimos a separar.

El año 1980, los Abuelos habían hecho un Europa Trip de varios meses con mi tía, la menor. Como habían paseado por casi toda España, ella había comprado parejitas de muñecos tipo barriguitas vestidos con los trajes típicos de cada comunidad autónoma. Más de 10 años después, cuando se casó, los metió en una caja y ahí se quedaron.

Pasó aún más tiempo y, ya separada y habiendo regresado al hogar paterno, mi tía abrió la caja. Todos los barriguitas estaban apolillados y medio deshechos, excepto uno: el catalán. Yo había empezado ya a hablar con el Señor Torres así que vi en esto una señal. Le pedí que me lo regalara y lo primero que hice fue pintarle una perilla (el Señor Torres aún no usaba barba) y ponerlo en un estante. El flechazo fue instantáneo, pero si no iba a ser fácil para nosotros tampoco para ellos: metí a Francischiquita en un sobre y la mandé a Mataró. Tuvieron que esperar algo más de 2 años para estar juntos.

Desde hace 7 años, repartidos entre Mataró y Barcelona, han vivido en la misma repisa. Ella está completamente calva ahora, así que le puse un gorrito de lana typical peruvian que, por desgracia, es amarillo. Sigue sin tener zapatos y no debe ver nada porque no tiene lentes/gafas. A él le pinté la barba completa. 

la he puesto de cabeza en una foto para que se vea su calzón XD

Y hasta aquí llega la historia que conozco. Tal vez no debí ponerla en el apartado de juguetes que acompañan toda la vida, solo en el apartado de los que vuelven de tanto en tanto a ver cómo está todo. También en eso se me parece.

39 Comentarios en este post

  1. Me ha encantado la historia de Francischiquita!
    Por favor, me dejarías hacerle un gorrito más enconjuntado con su vestidito rojo? Y así voy sumando elementos a todo lo que te debo ;)
    Sólo necesito la medida de la cabecita
    Un besillo

  2. Patch dice:

    Qué buena la historia! :D Menos mal que tu muñeca era pequeña, yo tengo un Nenuco que no podía llevar a ningún lado sin ser tachada de loca

  3. Clara dice:

    Una historia muy gnomo Amelie… Ya veo que lo de Joan y los catalanes fue un flechazo! ;-)
    (p.d.: nuevo color de blog. no?)

  4. Me ha encantado la historía en serio , es una historia friki-romántica a tope, nena a esa muñeca aun le queda mucho por recorrer ya te lo digo yo!!!

  5. Muy buena historia y, doy fe, los catalanes son muy resistentes, no me sorprende que fuera el superviviente. Mi chico es maño y mi chiquitito catalán. No te haces idea del nivel de cabezonería al que estoy expuesta a diario… Hey, consíguele gafitas a F ;) Besos

    • remorada dice:

      ahí le has dado, si estaba hecho del mismo material que el resto creo que es más cabezonería que resistencia! XD

      p.d. las gafitas del sr potato le quedan grandes, pero buscaré un alambrito ^0^

  6. Tinte, Remorada, tinte. Ese gorro amarillo es una catástrofe.

  7. Qué bonita la historia… realmente esa muñeca ha estado contigo toda la vida! Yo no tengo ningún juguete de mi infancia, porque fueron heredandolos todos mis hermanos y hermanas, y no sobrevivieron :)
    Chulo el nuevo look del blog!

    • remorada dice:

      Soy una cachivachera! Una de mis primas menores tiene a mi Toto que era un muñeco de trapo hecho a mano y mi mamá tiene a Cuqui, un oso de plástico que me regalaron cuando tenía un año. Salvé unas cuantas cosas más (aquí tengo incluso alguna sábana de mi cuna O_o) pero mis sobrinos son un algo plagas, así que los cuentos preciosos que tenía son solo recuerdos. Y no te digo el Joan, que tiene al “Doctor Pau” que le hizo su mamá, es monísimo XD

      Gracias! Está en proceso de mejora ^^

  8. Tini dice:

    El catalan es igualito a Joan, no podria ponerse ese traje que lleva el muñeco y hacerse unas fotos? :)

    • remorada dice:

      ES IGUALEEEEETOOOO, he conseguido que lleve una barretina (el gorro), pero no le gustan los disfraces así que es más complicado que use el traje completo. Pero espera a que lleguen los carnavales, que estoy preparando una cosa ÉPICA, apúntatelo XD

  9. Azul Celeste dice:

    ¡Ay que historia tan más mona! tan linda y romántica y frikki y (lo siento) amarilla…
    Me hiciste viajar al pasado, yo también tenía de esas muñequitas envueltas en plástico transparente, pero las dejé ir, menos a una que era la hija de mi Bárbara (la barbie mexicana).
    Mija le compró una de esas muñequitas a una amiguita (señorita sola de unos 70 y tantos años) y ya tenemos 2 en casa.
    P.D. Por leer de prisa leí que habías puesto a Francis chiquita de cabeza para que el monito Sr. Torres le viera los calzones XD ¡ouch! ¿o así no era?

  10. Celia dice:

    Madre mia que historia mas tierna, bonita y simpatica.
    Me encanta sobre todo el final!!! Me encantas tu y tu familia aunque casi ni os conozca!
    Ayss desprendes amor, felicidad y saber disfrutar las pequeñas cosas de la vida que es algo que me encanta
    Ya esta ya lo he dicho. jajajaj

  11. Ana dice:

    Me encanta la historia! Es preciosa! Además de que me he reído con algunos detalles, como el de pintarle la barba a la Barriguita.

  12. unamamapractica dice:

    Eso si que es una muñeca valiosa y lo demas tonteria. Y luego dicen que yo soy viajera :D Genial como los has customizado por cierto! Yo adoraba las barriguitas

    • remorada dice:

      viva el poder del boli para hacer una barba con cuatro rayas! XD

      los barriguitas (en ese entonces no sabíamos que se llamaban así) de comunidades autónomas de mi tía eran preciosos, yo moría por la valenciana fallera! *-*

  13. loqueven dice:

    Que historia mas bonita! Gracias por compartirla. Esa muñeca a visto mas mundo que muchos mortales.
    Un beso.

  14. alvarezap dice:

    Qué historia más tierna, me encantó como lo cuentas todo y sobre todo el final, con tu historia de amor <3
    Tengo que mirar al señor Torres, para compararlo ;)

  15. mirandabe dice:

    A esta preciosa le tengo que hacer yo algo también… necesitamos medidas, la historia me ha vuelto locker <333

    estamos "on touch" ;)

  16. sradiaz dice:

    Muy buena la historia, y muy tierna. Yo no tengo tantas anécdotas para ningún juguete…

  17. yolanda dice:

    Vaya historia!!! A pasado por mas aventuras francischiquita que muchas personas! Ji! Y ahí está, con su amorcito del otro lado del charco… ;)

  18. BabyCatFace dice:

    Ay Remoradita hermosa, que no había leído yo esta historia, soy una pésima anfitriona… pero me has dejado locaaaa!!!! qué bonito todo, sus viajes, el arraigo familiar, que regresara a ti por arte del amor, que encontrara a su barriguitos con barba de tinta. Vaya historia apasionante, ni hollywood chica.
    A ver cómo hago un resumen que esté a la altura.
    Gracias por animarte y por ser siempre tan amorosita.

    Besos

  19. Esther dice:

    No sabes lo que me estoy riendo con la historia de tu Francischiquita, yo tengo un osito de peluche naranja que lleva conmigo prácitamente la edad que tengo, vino de Francia aunque se llama Pelusín (que muy francés no es). Mi marido desde la cocina dice que por qué o de qué me estoy riendo sola, pero es que la ocurrencia de ponerle la perillita a la barriguitas y la historia que cuentas, tan tierna, a la vez me hace mucha gracia porque miro los muñequillos y parece que tuvieran vida. Buenísma la historia.

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