Experiencias escolares – El Nido

Chiquilladas Historias Nuestro entorno

El Nido, Jardín, Kindergarten o Inicial es el equivalente a lo que en España sería el segundo ciclo de Educación Infantil o Parvulitos. Aquí no es obligatorio y en Perú tampoco lo era hasta los 90, en que se estableció que el curso de 5 años se tenía que hacer sí o sí, y por eso muchos coles que ofrecen primaria tienen también ese año de Kinder.

En mis épocas lo normal era ir a un Nido que solo fuera Nido y no estuviera adscrito a un colegio. Los Nidos, al menos en Lima, tienen nombres muy curiosos, muchos en inglés, muchos sin sentido y todos con logos de colores primarios. Y por colores primarios me refiero a los antiguos de rojo, azul y amarillo, que desde que me los han cambiado a rojo-verde-azul (RGB) o, en su defecto, a cian-magenta-amarillo (CMY) hay que ir con mucho cuidado, no vayamos a quedar como que no sabemos lo básico. El caso es que en mi época lo normal era decir que los colores primarios eran rojo, azul y amarillo y eso lo aprendías, precisamente, en el Nido.

colores-primarios

Empecé el curso en marzo, como manda el calendario escolar de Lima. Fui a un Nido privado, al mismo al que habían ido mis hermanas mayores y al que iban todos los niños del barrio. Era una casona grande, como todas las de esa calle, donde también vivía mi abuela paterna, la Mamita.

Mi hermana nació en mayo y mi mamá dejó de trabajar 2 años, así que pasaban por mí, recogíamos un tupper de comida de casa de la Mamita y dedicábamos las tardes a crecer, las tres. Con apenas meses mi hermana era poco interesante así que, como me gustaban tanto los cuentos y los cómics, aprendí a leer sola. Dice mi mamá que un día aparecí con 3 años con un periódico señalando la tira cómica, le dije «aquí dice TOMA», y me volví imparable.

Saber leer no me hizo ser la rara en el Nido porque las actividades allá eran muy diferentes e igualmente fascinantes: pintar cosas de un solo color, hacer agujeritos por el borde de una figura con una aguja de punta roma, unir figuras relacionadas, o encerrar todas las caritas felices en un círculo, introducción a la teoría de conjuntos. Además, todas las niñas hacíamos ballet con mallas rosas y tutú y todos los niños hacían karate, lo normal.

El Nido era muy de estilo Montessori y esas cosas que hoy están tan de moda, como si nada más hubiera pasado en el mundo infantil en estos 35 años. Tuve una profesora muy cariñosa en la clase naranja, una alegre en la clase amarilla y una un poco bruja en la clase celeste, o al menos así la recuerdo. Una de ellas, ya no sé cuál, se llamaba Azucena y usé su nombre para alguna muñeca que después me robaron.

Enfadada con mi padre el primer día de clases
Enfadada con mi padre el primer día de clases

El Nido era una empresa familiar, en la que la Directora era la hija de la administradora, y, peor aún, la madre de un niño pequeñito y muy delgado que venía a mi clase. Se llamaba G y se enamoró perdidamente de mí. Y no digo que me dejara notitas llenas de corazones, que es lo que deberían hacer los niños de esa edad, él me perseguía todos los recreos. Tres años huí de él, en un patio grande que no dejaba de ser un espacio limitado. Y yo era una gran lectora, pero digamos que nunca destaqué en las actividades físicas, así que, cansada de correr y siendo imposible trepar por las paredes, me alcanzó más de una vez.

A la madre le parecía que era una historia muy tierna, así que fuimos los protagonistas de todas las actuaciones escolares. Por suerte, la Mamita había guardado los disfraces de mis hermanas mayores, que eran artistas por méritos propios, yo estaba en esto del show business, a pesar de ser terriblemente descoordinada, solo porque porque era la favorita del hijo de la dueña, a lo Moulin Rouge o algo.

Fui la ayudante del mago, un ratoncito, ángel en Navidad, virgen del sol que llevaba una ofrenda en forma de lata de Nescafé forrada de papel lustre con iconografía inca. Fui la pareja de baile de G en el vals vienés, el country estadounidense y la kalinka rusa, que para el amor nunca hubo fronteras. Y fui Dama de la Primavera (???), elegida por votación popular aunque había niñas mucho más guapas que yo, gracias a una campaña de mi admirador, que hizo un discurso sobre mis virtudes parado en una silla porque era pequeñito. En las fotos de las presentaciones escolares estoy con cara de aburrida o enfadada, pero hay que decir que no siempre fue culpa de G, en el caso de la actuación en que me tocó ser una muñeca con la peluca equivocada toda la responsabilidad la tiene mi familia.

La emoción me embargaba
Enfadada con la vida en la fiesta de la primavera del último año

El último día de clases del último año, mientras Papa Noel nos entregaba regalitos que nuestros padres habían llevado (a mí me tocó un carro de policía de Little People de Fisher Price) G seguía declarándome desesperadamente su amor, pero le dije que lo nuestro no podía ser, que era un enano y que a mí me gustaba J. Nuestros caminos se separaban, el empezaría primaria en un cole de niños, yo iría a uno experimental, el primero de muchos, J iba a otro colegio, me daba igual, tampoco me gustaba tanto. Me pidió un último baile, algún éxito de Yola Polastri, la reina de los niños del Perú, que copiaba las canciones del español Miliki, pero no lo sabíamos. Acepté con la condición de que no se me volviera a acercar y cumplió.

Los hijos de mis hermanas mayores volvieron a ir al mismo Nido que estaba a una cuadra de la casa de nuestra abuela paterna. Un día fui a recogerlos y la Directora me reconoció y me dijo emocionada que tenía que juntarme alguna vez con su hijo. Respondí que estábamos algo apurados y me despedí con una risa floja. No le dije que apenas un par de años atrás lo había visto en el Policlínico Peruano-Japonés mientras los dos esperábamos nuestra cita en el dentista. Me escabullí, reptando por los suelos y escondiéndome detrás de pacientes escayolados, y huí con las mismas caries con las que había llegado.

Aunque, ahora que lo pienso, nunca me ha enviado una solicitud de amistad en Facebook, seguramente ya me ha olvidado. Traidor.

tsuzuku

En el próximo capítulo: de cómo toqué la cima de la fama y el fondo más profundo tan solo empezar la primaria.

44 comentarios

No sin mis patucos 19 septiembre, 2014 at 9:36 am

La foto con tu padre el primer día de clase es brutal, jajajaj. Madre mía yo hubiera temido que me dieras con la maletita.

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:09 am

es una de mis fotos preferidas porque me capta tan renegona como soy normalmente! xD

y no te preocupes, en la maletita llevaba la merienda, así que no la iba a poner en riesgo golpeando a nadie x)

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Marta 19 septiembre, 2014 at 10:41 am

Jajajaja, me encanta tu pasado, a la diferencia de culturas, se añaden la manera en que lo cuentas, que parece que estemo ahí viendote crecer y escapar del que ahora, con los años te ha olvidado, jajajaaj, y bueno, que no sabía que se había cambiado lo de los colores primarios :s

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:17 am

me siento desolée, no te creas, después de dar por saco 3 años lo menos que pudo haber hecho fue buscarme por FB para que yo pudiera ignorarlo! XD

y lo de los colores es un tema complejo! O_O

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mamaenbulgaria 19 septiembre, 2014 at 9:49 am

¿Que han cambiado los colores primarios? ¿Cuándo? Qué tontería, eso no se puede cambiar, ¡son los que son!
Lo de que aprendieras a leer tu solita me tiene realmente fascinada, a mi me ha costado dos años de esfuerzo y constancia enseñarle a mi hija. ¿Cómo lo hiciste?
Ah y me he partido de risa imaginandote por el suelo en plan comando, huyendo de la consulta del dentista – sol naciente ;)

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:12 am

El problema es que los que aprendimos no son los primarios! son una aproximación, pero si los analizas se obtienen a partir de 2 o más, el progreso es así, tienes que adaptarte que es muy útil, los RGB funcionan en pantalla y los CMYK en impresión, o acaso compras tintas «rojo amarillo y azul» para la impresora? no! :P

Y cómo lo hice, bueno, tenía dos hermanas mayores por un lado, y era la primera nieta por el otro, así que estaba bastante estimulada y los cuentos me encantaban, lo demás llegó solo ^^

Lo de esconderme no es exageración, me recorrían sudores fríos y huí xD

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Irene MoRe 19 septiembre, 2014 at 10:06 am

Gracias por enseñarme lo del cambio de los colores primarios, no tenía ni idea.
Las reglas para poner nombre y decorar una guardería, centro infantil, kinder garden, jardilín o nido, como quieras llamarlo, creo que son las mismas en todas partes.
No seas mala con G, es cierto que era un poco bajito, pero al menos tenías un enamorado, yo no tuve ninguno en todo el colegio :(

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:16 am

Creo que los colores primarios que usábamos nosotros se siguen enseñando, pero en la realidad no son primarios x) Y por qué los nombres son tan curiosos? Sin mencionar la decoración, que suele incluir la versión pirata de personajes famosos de dibujos animados! xD

Y sobre la experiencia de tener un enamorado, paso! en mis recuerdos me siento la gatita perseguida por Pepe le Pew ¬¬u

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mamablogger1 19 septiembre, 2014 at 12:24 pm

Jajajajaja, la foto de tu primer día de clase junto a tu padre me encanta!!!

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:18 am

no entiendo cómo no tengo arrugas de fruncir el ceño desde tan pequeña! XDDD

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Mama Puñetera 19 septiembre, 2014 at 12:30 pm

Aprendiste a leer sola?! Menuda fiera de niña estabas hecha!
Que sepas que ese G, allí donde esté, aun se acuerda de ti! Jejejeje ;) Besos

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:20 am

Sí, es que me gustaban los cuentos y creo que ya estaban hartos todos de leérmelos una y otra vez, así que me busqué la vida xD fuera de bromas, creo que los niños memorizamos nuestros cuentos favoritos, y cuando caemos en que todo consiste en relacionar sonidos a signos se va haciendo sencillo :D

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Arándana Mayor 19 septiembre, 2014 at 1:24 pm

Fantásticas como siempre tus historias, que a menudo me hacen preguntarte si son del todo verídicas o un poco noveladas…
No sabía que allí se llamara «nido» es un nombre muy cuco (no me refiero al pájaro).
Dicen que los niños que aprenden a leer a edad temprana se vuelven más inteligentes (y digo se vuelven porque es a causa de leer más -empiezan antes-).
Un besito!

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:22 am

son verídicas, tengo testigos que lo pueden asegurar!!! x)

no creo que seamos más inteligentes, lo que sí te aseguro es que lo mejor es ir con el grupo, porque aburrirse en clase es un problema, tanto para uno mismo como para el resto de compañeros :S

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Maite Ortega 19 septiembre, 2014 at 3:39 pm

lo de los colores primarios modernos me ha dejado shockeada, eso todavía no ha llegado aquí. Que aprendieras a leer a los dos años tu sola no me ha extrañado nada de nada, pero no crees que fuiste demasiado dura con G? Mira que el que la sigue la consigue, y contigo , nada de nada. Debe estar completamente traumatizado…

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:24 am

sí ha llegado, lo que pasa es que no le has prestado atención, de qué colores son las tintas de tu impresora? pues eso, a partir de allí se forman todos los demás ;D y los de la pantalla? si es que los conoces!!! :P

y sobre G… se encontró con la dama de hierro ù.ú xD

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dibujosdenube 19 septiembre, 2014 at 4:07 pm

Vale. A mi lo que me deja alucinada es que recuerdes tantos detalles de tu infancia. Yo no puedo. Aunque creo que Akane a salido a su papi -afortunadamente- y va por esa senda. También parece que va a aprender a leer pronto… y ¡ lo recuerda todo! Jis!

♢_♢

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:25 am

Sumo recuerdos propios con lo que veo en fotos y lo que me ha ido contando mi familia, pero como todos nos hemos empezado a olvidar es que he empezado a escribirlo ;D

Akane es una linda! *-*

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Mo 19 septiembre, 2014 at 5:00 pm

He buscado por morbosa curiosidad a la tal Yola Polastri… Ozú…
Me encantan tus fotos de pequeña, si es que eras mu mona! No me extraña que G se colara por tus rizos… :D
Muas!

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:27 am

JAJAJA, VALIENTE!!! XD

vamos a ver a la chica de la teleee, esa que cantaaaa como se mueveee xD

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Yo y mis mini yos 19 septiembre, 2014 at 7:37 pm

Ay remorada!!!!!! pero que memoria!!! te acuerdas de tantas cosas, que envidia me das!! las fotos son lo mejor!! en la primera me dan ganas de darte un achuchon que no veas, estas super relinda!!!! :-) y eso de haber aprendido a leer sola me alucina, aunque habiendote conocido no me extragna nada porque tu bonita vales mucho!! :)

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:31 am

me acuerdo de muchas cosas de la infancia y de casi nada de los últimos años, creo que es porque ya no tengo cerca a mi familia riéndose de lo que me pasa xD

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mamagnomo 19 septiembre, 2014 at 7:16 pm

Mi kinder era Burbujitas. Me has recordado esa etapa!!! Yo jugaba a lobo estás?? Y me castigaban a diario por hablar mucho. Y mi amado tenía 15 años y era taaaaaaaaan guapo! No como el pelirrojo que me amaba y su madre era la enfermera que me vino a curar cuando tuve paperas y…y.. y me callo ya no? XD

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:28 am

lobo que estás haciendoooooo?

qué buenos los amores infantiles no correspondidos!!! después se preguntan de dónde salen tantos culebrones desde nuestro lado del mundo xDDD

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mamikatabum 19 septiembre, 2014 at 7:22 pm

O soy muy despistada, o en tierra pálida no han cambiado los colores primarios.
La historia es genial!! En Ecuador tampoco era obligatorio el jardín hasta los 90s, acá en USA sigue sin serlo.
Yo nunca fui la estrella porque era la jodoncia jajaja
La foto con el enano explica perfecto tu punto. Y la foto con tu papá está genial!! De seguro le disté un loncherazo a alguien.

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:29 am

las imágenes valen más que mil palabras, no? jajaja xD

ya ves, yo fui la estrella porque estaba enchufada, qué triste mi vida farandulera! u_u

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madrexilio 19 septiembre, 2014 at 8:06 pm

Yo también quiero explicación detallada del cambio de los colores primarios. El pobre enano… Y la madre que aún te recuerda. Historias de terror, que dan mucho gusto leerlas :)

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:35 am

lo de los colores antiguos era una aproximación y ahora que se tienen más conocimientos se han logrado colores más precisos, que son los que usamos en las impresoras ^^

El otro sistema se usa más con luz que con tintas y no es nuevo, de hecho, recuerdo de pequeña acercarme a la tele de mi abuela y ver «píxeles» formados por las tres barritas roja, verde y azul y a partir de ahí obtenías la imagen, pero no sé más porque nos solía caer un grito de «no tan cerca de la tele!» x)

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Paula 19 septiembre, 2014 at 8:47 pm

Ay, Remorada, cada día me río mas contigo. Pobre G., mira que fue persistente el pobre y no le diste nada de bola! Y lo de los colores primarios me ha dejado flipada, a mi en plástica me enseñaron la versión antigua (claro, que yo ya también soy bastante antigua).

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:36 am

los colores primarios antiguos se siguen enseñando como referencia! llevan muchos años vigentes como para olvidarlos ahora! x)

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akane86 20 septiembre, 2014 at 6:32 am

Qué historia tan tierna! Rompiendo corazones ya a tan temprana edad, hay que ver :P
Yo fui a guardería y luego al Parvulario (parvulitos le llamábamos nosotros) de mi colegio, aunque tengo pocos recuerdos de aquella época. Sé que no me gustaba nada que me hicieran fotos y salgo con cara de susto o mala leche en todas, algo parecido a tu expresión indignada en la que apareces con tu padre :).

Un abrazo

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:37 am

Hay que ver, nos hacen ir a lugares donde hay que pasar el día entero siguiendo indicaciones y además salir contentas en las fotos? No hay manera! ¬¬ xD

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Rody 20 septiembre, 2014 at 12:44 pm

Hola. Las fotos son de primera…tierna infancia. Qué evocador, el Nido ( «La Espiguita», se llamaba mi nido), el uniforme único, la elección de la Reina de la Primavera,…recuerdos.
Un saludo.

RODY

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:38 am

Qué suerte, «La Espiguita» es un nombre bastante decente para ser un Nido!!! :D

:***

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Mi Álter Ego 20 septiembre, 2014 at 2:48 pm

Por ti no han pasado los años. ¡Tienes la misma cara! Qué fuerte…
Eras toda una rompecorazones, claro que ése daba un poco de miedito. Ya tenía perfil de acosador desde pequeño. Jajajaja. Besotes!!!

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:39 am

Has visto? La misma cara pero sin tanto éxito como en esos años jajaja xD

Y ahora que me has hecho pensar, tal vez no me ha contactado porque está en vigilancia o algo, ya me quedo más tranquila xD

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Azul Celeste 21 septiembre, 2014 at 11:33 pm

Bueno, yo sólo fuí una semana al kinder, lloré cada recreo hasta que me cambiaron como oyente a primero de primaria con mi tía, aprendí a leer en menos de una semana con ella, igual que tú, porque me encantaban los cuentitos -cómics-
Así con tan poco tiempo no tengo mucho que contar, ;)

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:45 am

Qué gracia, de oyente! *-* Al menos ibas acompañada y una vez que supiste leer ya tenías el poder de pasar de todo y entregarte a los cuentitos! Se ve que no hemos cambiado demasiado ^_~

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Azul Celeste 20 febrero, 2015 at 1:17 am

Estaba confirmando que sí, eras «lubia» según se ve en la foto :D

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remorada 27 febrero, 2015 at 11:24 am

como el sol! x)

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mOOntsEsteban 25 septiembre, 2014 at 10:55 am

¡hahaha! Rompe corazones total a temprana edad ¡eso sí que es triunfar!
Aunque ya me hago a la idea de que, ahora te ríes, pero para ti en su momento debería ser una situación un tanto pesada… Aish! l’amour!

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remorada 30 septiembre, 2014 at 8:46 am

Lo curioso es que los padres no hacían nada por evitarlo, porque les parecía gracioso, habrase visto! O_o

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Esther 11 octubre, 2014 at 11:29 pm

Lo que me río con tus aventuras a tan temprana edad, sabía yo que tenía que leerlas. Qué pesadito tu admirador, pero pobre, no te busca en facebook porque sigue fiel a la promesa que te hizo para que le concedieras el último baile.

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remorada 14 octubre, 2014 at 5:07 am

será eso! xDDDD

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