Entremuebles

Esta es la tercera parte de una saga XD Puedes leer las entregas anteriores aquí y aquí

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Tengo una buena amiga del cole, nacida en España y de madre española, que a los 6 años fue a vivir a Perú, y allí se quedó hasta acabar la secundaria. Luego se presentó a una beca para expatriados y se la dieron, así que vino a estudiar lo que ella más quería a una universidad de Madrid. Todo le fue bien y sigue viviendo allí.

Cuando recién vine a vivir aquí me pasé un tiempo yendo y viniendo de Madrid miles de veces para agilizar mis trámites interminables. Intentaba ir y volver el mismo día, pero si me quedaba me iba a casa de mi amiga. Un día me contó que se compraría un piso y que se mudaría, yo estaba súper contenta por ella y cambié la fecha de uno de mis viajes tramitadores para poder conocer su nuevo hogar.

Ella siempre va corriendo a todas partes, atropelladamente (si me permiten usar esta expresión porque sus historias conduciendo requieren un post aparte XD) así que, si bien ya se había mudado y tenía las cosas grandes, le faltaban detalles. Directamente del aeropuerto salí a darle el alcance y con mi mochila y todo nos fuimos a comprar cositas, aprovechando que una amiga suya la llevaría en su coche.

Fue la primera vez en mi vida que entré a un IKEA. Esto podrá parecer una tontería, pero para mí fue como ver por primera vez el mar: asombro y angustia a partes iguales.

Mientras yo cogía uno de esos carritos amarillos sin saber cómo funcionaban, mi amiga y su amiga ya estaban siguiendo el circuito. Yo las seguí, las perdí un par de veces entre la multitud, descubrí atajos, me distraje con nombres impronunciables y ofertas asombrosas que no podía llevarme porque viajaba en una aerolínea low cost y no pensaba facturar maleta.

Volvimos a la casita nueva y tomamos vino en copas HEDERLIG, no recuerdo mucho más de ese día. Eso sí, hubo una frase que repetí tantas veces que se transformó en un mantra: cuando vuelva a Barcelona tengo que convencer al Señor Torres de ir a un Ikea.

Ya no entendemos la vida sin Billys

Habrán pasado unos ¿5? años, cuando vi un post de Facebook en que la niña sin nombre mostraba unas tarjetitas y vi que uno de los comentarios era de ella ¡la amiga de mi amiga! ¡la que me condujo – y nunca mejor dicho – a ese mundo de perdición donde no te dejan salir si no te llevas algo! ¡Era Cruz de Entremadres!

Me hizo mucha gracia volver a coincidir con ella en otros eventos ^^

Ahora la confesión para quienes han llegado hasta aquí: antes de saber que la conocía, me inspiré en el retrato que le hizo la madre novata para plagiar dibujar el mío y participar en su concurso de cumpleblog pues ¡era de las pocas con rulos! Y ese concurso me llevó a conocer a otra persona muy especial, pero de eso ya hablaremos otro día.

Ahora entiendo por qué www son las siglas de world wide WEB! :D

¡La prueba del delito!

La imagen de la izquierda es Cruz hecha por Esther Gili, sus dibujos genialosos los pueden encontrar en: http://www.esthergili.com/ y http://www.39semanas.com/

La de la derecha soy yo, en un intento de plagio descarado.

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20 Comentarios en este post

  1. sradiaz dice:

    jajaja
    Bueno, me río por lo del plagio, pero todo el post fue interesante, me encantan los post cuando se recuerdan momentos lejanos, es casi como si leyera una escena de un libro de Isabel Allende.

  2. Nah… Si lo que te digo, tu vida está llena de casualidades, con lo que me gustan a mi esas cosas!

  3. desmadreando dice:

    Lo tuyo es muy pero muy pero muy fuerte…..¡conoces a medio mundo oiga! :P y si entiendo el momentazo IKEA es un sueño hecho realidad.

    Un besote desmadroso

  4. akane86 dice:

    Me lo estoy pasando pipa con tus historias de encuentros, reencuentros y casualidades! Es que daría para una serie de televisión o una peli, es demasiado genial :D.
    Yo también comprendo el sentimiento de impacto ante la primera visita a Ikea, jajaja.

    Un abrazo

  5. qué fuerte no? vas encontrándote por ahí a todo dios!!! xD! yo aún no he tenido una experiencia así, pero con esto del WWW igual cualquier día me sorprendo…

  6. Maite Ortega dice:

    Das un poquito de miedo con tanto enredo, espero que nosotras sigamos siendo unas perfectas desconocidas :D
    Ah! mi comentario era para decirte que -por tu culpa se me ha quemado la comida-, que me ha gustado mucho el post, Sí, claro,ahora di que no se cocina y facebookea al mismo tiempo…

  7. bego dice:

    No sé si te dejo el comentario por duplicado pero comentar desde el móvil es una tortura china (o casi)…
    Te decía que tu saga de coincidencias inimaginables mola mucho :) que entremuebles me parece un título genial y que el momento “primera visita al ikea” es en verdad memorable.
    Un beso

    • remorada dice:

      lo has conseguido! go go bego! o(^^)O

      ya se me ha acabado la saga – de momento – pero bueno, las historias chorras salen hasta de debajo de las piedras! XD, si hasta tengo pendientes un par de posts gafaesféricos más! -ò.ó-

      :***

  8. Azul Celeste dice:

    Pues yo no creo en las coincidencias, todo esto ha tenido que suceder por alguna causa… :)
    Lo que me parece tan increíble es la facilidad de traslado entre tus amistades/conocidos/familia de Perú a España y así…
    ¡sigo encantada leyéndote!

    • remorada dice:

      Ahora hay q descubrir cuál es mi misión secreta! XD

      Tienes razón, en mi familia todos hemos estado relacionados siempre con España por una cosa o por otra O_o Es como la casa del jabonero: el q no cae, resbala! XD

  9. Isolina Moran dice:

    Yo conoci IKEA aqui en Canada, de hecho ahi equipe mi departamento actual y fue la inspiracion de la primera carta q le envie a mi mama ;-)

  10. mamagnomo dice:

    Remorada, genial tu trilogia.

Es tu turno de comentar ^_^

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