El viaje del niño Goyito (reloaded)

“Un Viaje” es un cuento muy conocido de Felipe Pardo y Aliaga, escritor peruano que pertenecía a la aristocracia limeña y se movía con tanta comodidad en ella que se daba el lujo de satirizarla. Tanto su hijo como su nieto fueron Presidentes del Perú y ahora los tres – y seguro algún pariente más, que si algo caracteriza a la aristocracia es su endogamia – son calles que transito cuando estoy por allá.

En esta historia, los preparativos del viaje del niño Goyito se extienden por 3 años y así me he sentido yo últimamente; desde que anuncié que viajaba repentinamente a Lima, pasando porque me enteré apenas dos días antes de la fecha del viaje que me quedaba en tierra, compuesta y sin novio, hasta que hoy, por fin, hago el check-in. La aerolínea en que viajaba (Air Chance me han dicho que la llaman) suspendía diariamente 60% de sus vuelos en una huelga indefinida y me sugerían cambiar la fecha de vuelo porque el riesgo mayor no era quedarme en Barcelona, sino quedarme varada en medio de macarons mientras hacía el tránsito en París.

Cambié el vuelo a la siguiente fecha disponible, con lo que he tenido que esperar 2 semanas, ya que las fechas anteriores estaban todas cogidas, las redes sociales bullían con personas que buscaban recolocarse en otros vuelos y otras compañías, así tuvieran que hacer escalas imposibles. A cambio he podido extender mi estadía en una semana, la maleta estaba hecha y no tenía que pensar más. Por supuesto, apenas hice este cambio la huelga se solucionó y los vuelos salieron con normalidad.

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es lo que tiene vivir en mis carnes ¬¬u

Estas dos semanas no he hecho gran cosa más que esperar, pero he podido, entre otras cosas, conocer a mi esperada Neskatilla y a sus abuelos encantadores así como compartir el pastel de cumpleaños de su madre, abrazar a la Sra. Desmadres, recibir en casa a un par de amigas del cole que venía de visita, empezar un curso nuevo, morder los mofletes orondos del Sr. Oh! y ver algunos capítulos de Downton Abbey, que el Sr. Torres y yo somos fans del culebrón.

Eso sí, he paseado con unos estilismos esperpénticos debido a que mi ropa de media estación estaba en la maleta y que no hemos estado muy veraniegos que digamos. Hasta que me dí cuenta que, al ser mi fecha de regreso 3 semanas posterior a la planteada inicialmente, necesitaría meter más ropa de verano para estar allá, y más ropa de invierno para cuando volviera aquí. Malabares aparte, la maleta ya vuelve a estar cerrada.

Me despido, pues, esperando seguir reportando desde Lima, si es verdad que alguna vez llego a irme. Esta vez Remoradita se ha negado a trabajar en mi ausencia, así que el Sr. Torres no promete actualizaciones, pero conmigo viene #NicaViajera, un regalo de Izaya que ya ha hecho sus maletas, chica lista, la veo con toda la intención de usurpar mi cuenta de Instagram con sus fotos.

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¡Adéu hermana de aquí, me esperan las hermanas de allá!

 

¡Nos leemos!

 

P.D.1. hoy me entrevistaron ¡qué nervios y qué risa! ¡Y ya puedes escuchar mi limeña y dulce voz online en este podcast de Onda Mujer!

P.D.2. Este año me perderé el Mercat de Mercats en Barcelona, si pueden ir ¡vayan! Aquí está la reseña del año pasado, por las dudas.

P.D.3. Y sobre el cuento que da título a este post, creo que lo puedo copiar completo porque es corto y el autor ha muerto hace casi 150 años. Me ha hecho gracia que aparezca un catalán entre los personajes, así como la frase “habas contadas” que solo he escuchado aquí, y un “agur” colado. Ciertamente, los limeños somos personajes muy curiosos.

 



UN VIAJE

“Mi partida es forzosa: que bien sabes
que si pudiera yo no me partiera”.

Lope de Vega

El niño Goyito está de viaje. El niño Goyito va a cumplir cincuenta y dos años; pero cuando salió del vientre de su madre le llamaron niño Goyito; y niño Goyito le llaman hoy, y niño Goyito le llamarán treinta años más, porque hay muchas gentes que van al panteón como salieron del vientre de su madre.

Este niño Goyito, que en cualquier otra parte sería un don Gregorión de buen tamaño, ha estado recibiendo por tres años enteros cartas de Chile en que le avisan que es forzoso que se transporte a aquel país a arreglar ciertos negocios interesantísimos de familia que han quedado embrollados con la muerte súbita de un deudo. Los tres años los consumió la discreción gregoriana en considerar cómo se contestarían estas cartas y cómo se efectuaría este viaje. El buen hombre no podía decidirse ni a uno ni a otro. Pero el correspoinsal menudeaba sus instancias; y ya fue preciso consultarse con el profesor, y con el médico, y con los amigos. Pues, señor, asunto concluido: el niño Goyito se va a Chile.

La noticia corrió por toda la parentela, dio conversación y quehaceres a todos los criados, afanes y devociones a todos los conventos; y convirtió la casa en una Liorna. Busca costureras por aquí, sastre por allá, fondista por acullá. Un hacendado de Cañete mandó tejer en Chincha cigarreras. La Madre Transverberación del Espíritu Santo se encargó en un convento de una parte de los dulces; Sor María en Gracia, fabricó en otro su buena porción de ellos; la Madre Salomé tomó a su cargo en el suyo las pastillas; una monjita recoleta mandó de regalo un escapulario; otras, dos estampitas; el Padre Florencio de San Pedro corrió con los sorbetes, y se encargaron a distintos manufactores y comisionados sustancias de gallina, botiquín, vinagre de los cuatro ladrones para el mareo, camisas a centenares y pantalón para los días fríos, chaqueta y pantalón para los días templados, chaquetas y pantalones para los días calurosos. En suma, la expedición de Bonaparte a Egipto no tuvo más preparativos.

Seis meses se consumieron en ellos, gracias a la actividad de las niñas (hablo de las hermanitas de Gregorio, la menor de las cuales era su madrina de bautismo), quienes sin embargo del dolor de que se hallaban atravesadas con este viaje, tomaron en un santiamén todas las providencias del caso.

Vamos al buque. Y ¿Quién verá si este buque es bueno o malo? ¡Válgame Dios! ¡Qué conflicto! ¿Se le ocurriá al Inglés don Jorge, que vivie en los altos? Ni pensarlo; las hermanitas dicen que es un bárbaro capaz de embarcarse en un zapato. Un catalán pulpero, que ha navegado de condestable en la Esmeralda, es, por fin, el perito. Le costean caballo, va al Callao, practica su reconocimiento y vuelve diciendo que el barco es bueno; y que don Goyito irá tan seguro como en un navío de la Real Armada. Con esta noticia calma la inquietud.

Despedidas. La calesa trajina por todo Lima ¿Conque se nos va usted? ¿Conque se decide usted a embarcarse? … ¡Buen valorazo! Don Gregorio se ofrece a la disposición de todos: se le bañan los ojos en lágrimas a cada abrazo. Encarga que le encomienden a Dios. A él le encargan jamones, dulces, lenguas y cobranzas. Y ni a él le encomienda nadie a Dios, ni él se vuelve a acordar de los jamones, de los dulces, de las lenguas ni de las cobranzas.

Llega el día de la partida. ¡Qué bulla! ¡Qué jarana! ¡Qué Babilonia! Baúles en el patio, cajones en el dormitorio, colchones en el zaguán, diluvios de canastos por todas partes. Todo sale, por fin, y todo se embarca, aunque con bastantes trabajos. Marcha don Gregorio, acompañado de una numerosa caterva, a la que pertenecen también, con pendones y cordón de San Francisco de Paula, las amantes hermanitas, que sólo por el buen hermano pudieron hacer el horrendo sacrificio de ir por primera vez al Callao. Las infelices no se quitan el pañuelo de los ojos, y lo mismo le sucede al viajero. Se acerca la hora del embarque, y se agravan los soponcios. ¿Si nos volvemos a ver? … Por fin, es forzoso partir; el bote aguarda. Va la comitiva al muelle: abrazos generales, sollozos, los amigos separan a los hermanos: “¡Adiós hermanitas mías!” “¡Adiós, Goyito de mi corazón! La alma de mi mamá Chombita te lleve con bien”.

Este viaje ha sido un acontecimiento notable en la familia; ha fijado una época de eterna recordación; la constituido una era, con la cristiana, como la de la Hégira, como la de la fundación de Roma, como el Diluvio Universal, como la era de Nabonasar.

Se pregunta en la tertulia: – ¿Cuánto tiempo lleva Fulana de casada? – Aguarde usted. Fulana se casó estando Goyito para ir a Chile… – ¿Cuánto tiempo hace que murió el guardián de tal convento? – Yo le diré a usted; al padre guardián le estaban tocando las agonías al otro día del embarque de Goyito. Me acuerdo todavía que se las recé, estando enferma en cama de resultas del viaje al Callao… – ¿Qué edad tiene aquel jovencito? – Déjeme usted recordar. Nació en el año de … Mire usted, este cálculo es más seguro, son habas contadas: cuando recibimos la primera carta de Goyito estaba mudando de dientes. Conque, saque usted la cuenta…

Así viajaban nuestros abuelos; así viajarían si se determinasen a viajar, muchos de la generación que acaba, y muchos de la generación actual, que conservan el tipo de los tiempos del Virrey Avilés, y ni aún así viajarían otros, por no viajar de ningún modo.

Pero las revoluciones, hacen del hombre, a fuerza de sacudirlo y pelotearlo, el mueble más liviano y portátil; y los infelices que desde la infancia las han tenido por atmósfera, han sacado de ellas, en medio de mil males, el corto beneficio siquiera de una gran facilidad locomotiva. La salud, o los negocios, o cualesquiera otras circunstancias aconsejan un viaje. A ver los periódicos. Buques para Chile. -Señor consignatario, ¿hay camarote? -Bien- ¿Es velero el bergantín? -Magnífico. -¿Pasaje? -Tanto más cuanto. -Estamos convencidos.

-Chica, acomódame una docena de camisas y un almofrez. Esta ligera apuntación al abogado, esta otra al procurador. Cuenta, no te descuides con la lavandera, porque el sábado me voy. Cuatro letras por la imprenta, diciendo adiós a los amigos. Eh: llegó el sábado. Un abrazo a la mujer, un par de besos a los chicos y agur. Dentro de un par de meses estoy de vuelta. Así me han enseñado a viajar, mal de mi grado, y así me ausento, lectores míos, dentro de muy pocos días.

Este y no otro es el motivo de daros mi segundo número antes que paguen sueldos.

No quisiera emprender este viaje; pero es forzoso. No sabéis bien cuánto me cuesta el suspender con esta ausencia mis dulces coloquios con el público. Quizá no sucederá otro tanto a la mayor parte de vosotros, que corresponderéis a mi amistosa despedida exclamando: ¡Mal rayo te parta, y nunca más vuelvas a incomodarnos la paciencia! En fin, sea lo que fuere, los enemigos y enemigas descansad de mi insoportable tarabilla; preparad vuestros viajes con toda la calma que queráis; hablad de la ópera como os acomode, idos a Amancaes como y cuando os parezca, bailad zamacueca y taco tendido, a roso y velloso, a troche y moche, a banderas desplegadas; haced cuanta tontería os venga la mente: en suma, aprovechad estos dos meses. Los amigos y amigas tened el presente artículo por visita o tarjeta de despedida, y rogad a Dios me dé viento fresco, capitán amable, buena mesa y pronto regreso.

Felipe Pardo y Aliaga (Lima, 1840)

33 Comentarios en este post

  1. lauritapurple dice:

    Disfruta del viaje y de la estancia en tu tierra!!! quiero ese podcast ya! jajaja!

  2. Porca miseria, llevo semanas amargada con esto de que nos vamos a cruzar. Ya te dije que la niña no se lo ha tomado nada bien, y yo me he quedado triste. De todos modos espero que lo pases muy bien en tu país, entiendo perfectamente lo que cuesta vivir expatriada lejos de todo lo que conoces, aunque creo que tu te has adaptado al expatrio mejor que yo ;)
    Disfruta el viaje y porfa intenta dar señales de vida de vez en cuando, que te echaremos de menos :***

  3. Mo dice:

    Muy buen viaje Remorada! Disfrutaaaaa! :)
    Muas!

  4. Ya mismo me voy a escuchar el podcast!!! Que tengas muy buen viaje y enhorabuena por haber conseguido viajar a pesar de las circunstancias… Las compañías aéreas son el mal. Jajajaja. Besotes!!!

  5. Marta dice:

    Pero, pero, al final coges vuelo? O te dejan botada en algún sitio? Disfruta del viaje, de la familia, de todooooooo. Me ha encantado que te lleves un pinypon, jajaja, como los de mi hija, menuda friki!

  6. loqueven dice:

    A disfrutar del viaje!! A ver si puedo escuchar el podcast y así te pongo voz.
    Un beso

  7. Buen viaje….y espero que #NicaViajera se comporte y no quiera ir a su aire….

  8. Disfruta muchoooooooooooooooooooooooooo, te echaré tanto de menos, pero yo y neskatilla te esperamos con los brazos abiertos.
    Muxus

  9. Azul Celeste dice:

    Disfruta tu viaje, te estaremos esperando, muy curioso el cuento :D

  10. dibujosdenube dice:

    Buen viajeeee… a ver ese podcast, que tengo ganitas de escuchar tu voz… ji!

    () ()
    (0 _ 0)
    ooooo

  11. Mari dice:

    Te escuché!!!

  12. Myddna dice:

    Ay qué vocecita! :D <3

  13. madrexilio dice:

    Feliz viaje, traéte los cuadernos con memorias, las fotos y que lo pases muy bien :)

  14. Bombones dice:

    ¡Buen viaje! Y toca un poco el blog, mujer, ¡que si no vas a perder músculo! :-)

  15. Irene MoRe dice:

    Pues me parece a mí que el sino, en lugar de jugarte una mala pasada lo qu eha hecho es ayudarte mucho ¡¡la de cosas buenas que te han pasado mientras esperabas!!
    Besos.
    PD ¡¡Me ha encantado escucharte!!

  16. Esther dice:

    Ya llego a tu partida y a tu viaje. Más vale tarde que nunca, seguro que lo estás pasando genial en Lima con tu gente. Disfruta, un abrazo.

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