El regreso accidentado

Hace tres meses y seis días cerré el blog. La idea era concentrarnos en la mudanza a Andorra, pero aún no la hemos empezado. Entre espera y espera me fui a Lima. Todo bien salvo el regreso accidentado.  

La verdad es que no me fui, el Sr. Torres me echó. Tenemos nuestras cosas en cajas, los dos estamos en casa todo el día, iba perdiendo los pisos de alquiler que me gustaban… y empezó a hacer calor, MUCHO calor. Por si no lo he dicho ochocientasmilvecesya, odio el verano

 
 
 
 
 
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A finales de julio, en la peor época para buscar pasajes, encontré un vuelo barato con KLM. Sospechosamente barato. 

Lo barato sale caro

La escala de ida era larguísima y debía hacer noche en el aeropuerto de Amsterdam. El Sr. Torres, entusiasmado por librarse de mí, me dijo que “incomodidades, las justas” y que fuera a un hotel del aeropuerto. Como soy obediente cuando me conviene, descansé increíblemente bien.

Para el regreso no entendía por qué no podía hacer el check-in online hasta que me fijé que el vuelo Lima – Amsterdam – Barcelona era en realidad Lima – Panamá – Amsterdam – Barcelona. Como el primer tramo estaba operado por la aerolínea COPA, era allí donde debía hacer el check-in para todo el trayecto. 

Pero la parada extra no era el problema principal, ¡tenía OCHO horas de espera en cada escala! 

Lima – Panamá

A las 3 a.m. del miércoles 19 de septiembre me timbraba el taxi que me llevaría al aeropuerto. Una hora después ya estaba en la puerta de embarque, viendo mi último amanecer en Lima. El vuelo fue perfecto. 

Había podido elegir asiento para el segmento de COPA, pero me asignaron sitios aleatorios para los tramos siguientes. Tenía que hablar con personal de KLM para asegurar que mi pata coja estuviera libre. Para esto tuve que esperar un par de horas, por lo que cancelé mis planes de salir a pasear. 

#Remotip: si tu escala en Panamá dura más de 6 horas puedes salir del aeropuerto, pero toma en cuenta que pasarás controles al salir y al entrar y deberás volver con tiempo. 

Igualmente no habría salido porque el cambio de temperatura entre el invierno limeño y el verano tropical me sentó fatal. Una pena porque me habría encantado conocer a Elsie, una amiga del grupo de LEGO fans que estaba dispuesta a adoptarme. 

 
 
 
 
 
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Una publicación compartida de Brickcelona (@brickcelona) el

Decidí que me quedaría en el aeropuerto descansando, así que compré el pack de 24 horas de wifi por $15. No conté con que se me acababa la batería y que no podría conectar mi teléfono a ninguna parte porque los enchufes panameños son de rayitas y no redondos como en Europa o Perú

#Remotip: fíjate antes de viajar dónde haces escalas y cuánto tiempo. En todo caso, asegúrate de llevar siempre un adaptador universal. Sin móvil no somos nada. 

Tuve que comprar un adaptador. Me costó encontrarlo porque varias tiendas estaban en liquidación y solo aceptaban efectivo. Tuve que sumar $49 de la gracia y algo más por las botellas de agua. Cada vez me sentía peor y estaba más verde. 

Panamá – Amsterdam

Formo parte de ese selecto grupo de personas a las que les encanta la comida del avión, pero tenía tal malestar que apenas probé bocado. Ni siquiera tomé foto a la bandeja, eso debió indicarme que algo andaba mal. Vomité todo el camino.

#Remotip: no temas utilizarlas, las bolsas del avión son resistentes. 

Amsterdam – Barcelona

Llegué hecha un trapo a Amsterdam el jueves 20 de septiembre a mediodía. El aeropuerto de Schiphol es uno de mis preferidos, hay espacios cómodos para hacer escalas largas así que me compré unas bebidas isotónicas y me dediqué a la contemplación. Ocho largas horas de contemplación porque no podía ni leer del mareo que llevaba.

#Remotip: Schiphol se pronuncia skip-ol, no shipjol. 

Al subir al avión y luego de pelear con una que estaba sentada en mi asiento, me quedé frita. Cuando desperté me enteré de que llevábamos un retraso de una hora y pico y aún no habíamos salido del aeropuerto. 

Finalmente, aterricé y me esperaba un Sr. Torres acabado de llegar de Andorra. A la 1 a.m. del viernes 21 entré por la puerta de nuestra casa en Barcelona.

Moraleja

Que lo barato sale caro ya lo he dicho antes. 

La moraleja es que puedes tener una hoja de ruta ideal y que todo se tuerza porque:

  • Te dejaste llevar por la emoción y no te fijaste en la letra pequeña.
  • Los problemas de salud complican cualquier situación.
  • Hay circunstancias que no puedes controlar porque están en manos de otros.
  • Aunque tus amigos quieran ayudarte, no siempre podrán hacerlo.

Y todo eso, en resumen, es también por lo que aún no estamos viviendo en Andorra, pero pronto… muy pronto… 

Mientras tanto, paciencia y buen humor. Al menos tenemos de lo segundo. 

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18 Comentarios en este post

  1. Marialu dice:

    Joer, no tenía ni idea de que la vuelta había sido tan accidentada, pobrecita mía. Yo sólo de pensar en las horas de espera ya me amargo, así que si le sumas malestar… Bueno, ya pasó (y has usado la bolsa de papel del avión ^^)
    Un besote!
    Marialu

  2. Elena Expósito Molina dice:

    Una serie de catastróficas esperas. Pobrecica mía.
    Esas bolsas de avión siempre me han parecido pequeñas más que poco resistentes :-P pero aún (cruzo los dedos) no las he tenido que probar.

  3. Brekas dice:

    Ufff, pasarlo mal durante un vuelo es de lo peor! Pobrecita!!!
    Mi vuelta de Bcn a Perth con morning sickness fue de horror. No sé cómo sobreviví. No sé cómo no vomité cuando en esa época no podía ni oler la comida.
    Lo de no leer los detalles al comprar billetes…. Yo opté por ir por segunda vez a Bali en vez de por primera vez a Tailandia porque la diferencia de precios era “grande”. Como 300 contra 500. Luego de comprar los billetes a Bali me di cuenta de que el billete “barato” era en euros!!! El otro en dólares australianos, que al cambio eran casi el mismo precio, jajaja. Más mensaaa

    • remorada dice:

      ay, ay, ay, que queda poquitoooooooooo! *___*

      qué fallo lo de la moneda! pero eso me recuerda a alguien que compró un viaje… al revés! ponte que en lugar de BCN – Roma – BCN había cogido un Roma – BCN – Roma y se había quedado tan ancha xDDD

  4. ¡Qué horror de “vuelta a casa”! D: Lo único bueno de que las escalas sean tan largas es que si se retrasa un vuelo corres muy poco riesgo de perder el siguiente… pero tener que esperar tanto tiempo en los aeropuertos es un aburrimiento, sobre todo si estás sola y mareada. Yo apenas he hecho escalas porque nunca me he marchado muy lejos, pero también he cogido vuelos baratos que salían a horas intempestivas…, ¡y en la mayoría me he tragado horas de aeropuerto extras por los malditos retrasos! xD

    • remorada dice:

      Pues no te creas porque hay tantos vuelos en Schiphol que cuando llegué aún no estaba anunciada mi puerta de embarque y tuve que esperar en una zona general. Con el tiempo justo pasé y vi que mi boarding pass virtual no iba y que tenía que sacar uno en papel!!! Por suerte KLM lo tiene todo muy bien montado para que tú te lo gestiones todo, pero por un momento pensé “encima lo perderé!” jaja xD

      los vuelos que salen a horas extremas son el diablo -_-

  5. Esther dice:

    Ay, qué periplo, lo siento. Lo bueno, que ya estás en casita, lo malo, que el calor persiste, al menos por aquí, qué ganas de otoño. Un beso. Se te echaba de menos.

  6. Irene MoRe dice:

    Ufffff, lo peor es lo del malestar, porque estoy segura de que si hubieras estado al 100% habrías aprovechado cada minuto de esas tediosas esperas.

  7. Mo dice:

    Uyyy, pues sí que sale caro!! Tus Remotips son geniales, me los apunto todos!
    Yo creo que pronto vas a recuperar el buen humor, y con el fresquito que empieza hacer por aquí, todavía más :)
    Bienvenida!
    Muas!

  8. Azul Celeste dice:

    ¡Ah, como te extrañaba mujé!
    Esos vuelos del demonio… ha sido toda una proeza el regreso a casa.
    Lo malo que devolviste el estómago.
    Lo bueno que tienes tela para un buen número de posts.
    Bienvenida a casa.
    ¡Y que empiece la mudanza!
    Besos, abrazos, apapachos y bolsas de mareo.

  9. Bego dice:

    Jajaja imposible, tú sin humor no existes.
    Lo peor lo del estómago, yo creo que todo lo demás lo habría podido aguantar pero viajar enfermo es el mal…

Es tu turno de comentar ^_^

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