El primer día de playa

Lima está en la costa, pero ir a las playas bonitas suele implicar conducir. En mis épocas eran unos 40 kilómetros en auto, pero ahora veo a mis amigos irse a otras provincias solo para tomar el sol cual lagartijas.

Mis padres solían ir en grupo con los amigos, los niños, los cooler con bebidas, sandwiches ¡Todo un arsenal! Como nací en enero, pleno verano del hemisferio sur,  tuvieron que esperar casi un año para poder llevar, además, al retoño.

Este evento marcó sus vidas ¡su hija era una sirena! pero no una que quisiera vivir cantando under the sea, no, ¡una bocina estridente que se activaba con el contacto con la arena!

alguna culpa estarían pagando XD

Tuvieron que hacer turnos conmigo cargada para que ni un solo granito me tocara. Y así por horas, hasta que todos los que sí pudieron divertirse estuvieron listos para marchar.

Cuando conocí al Señor Torres, me comentó que vivía a 100 metros de la playa pero que apenas iba porque no le gustaba pisar la arena.

En ese momento decidí que me iba a casar con él. 

36 Comentarios en este post

  1. ¡Ostras! Nunca hubiera imaginado que a alguien no le guste pisar la arena :S
    Espero que a nuestra beba no le pase lo mismo pq su padre la devuelve a fábrica ¡hahaha!

    Un beso guapa,

    • remorada dice:

      lo curioso es que siento claustrofobia si no tengo el mar cerca! toda una vida viviendo al lado de la costa y es un problema de texturas podales! (aunq, por suerte, es compartido XD)

      :***

  2. … no compartimos esos genes… me encanta enterrar mis “patas” en la arena!!! :D

  3. desmadreando dice:

    Y es en éste post cuando te declaro amiga incondicional forever….¡odio la arena! y en México la gozada es que hay hoteles en primera línea de playa y puedes ver la playa desde el hotel tomándote una piña colada…aquí me toca mojarme y enarenarme si o si….¡horrror!

    Critter tampoco le gusta la arena yijaaaa

    un besote desmadroso

  4. Mamá de V dice:

    La playa está sobrevalorada :D volver mojada a una toalla llena de mijillas y luego llegar a casa y ir dejando arena por todas partes ¡un gran no!

  5. Oles dice:

    A mi hija cuando pisaba la arena le daban arcadas y vomitaba!!!, así que sé lo que debieron sufrir tus padres. Ahora es un pescaíto que le encanta el mar y la playa. Un beso caluroso y lindo de jueves.

  6. Fabiola dice:

    Bueno, con un pie plano extremo, caminar en la arena era una terapia IMPORTANTISIMA en mi vida. Igual yo la amaba, asi q estaba bien, ademas no habia eleccion. Y sino me hubiera gustado?? caballero, no hubiera importado en ese momento las terapias medicas se cumplian si o si!!! ;)

  7. martha dice:

    me encanta el mar, la playa y la arena y no me importa que se me pegue. Mi hijo nació en junio y el verano en Lima es en enero y no tuve la precaución de esperar el año completo para llevarlo a la playa. Lo dejé protegido y sentado sobre una toalla y vi que se balanceaba muchas veces, hasta que me di cuenta que se chupaba el dedo y lo volvía a meter en la arena (como si fuera azúcar). En su tiempo no había pañales desechables, por eso al día siguiente, lavando, recién constaté que se había comido como dos kilos de arenita del Pacífico. Con razón pesaba tanto cuando lo cargué…

  8. Karen dice:

    jaja! pobres tus padres, seguro que pensaron que su nena se divertiría, pero vas y les arruinas la fiesta :D A mí ahora solo me gusta la playa de tarde-noche, pero de niña tengo fotos feliz con el sol en la cara y jugando con la arena, así que se puede decir que no sufrí (yo ni mis padres) ese peculiar problema.
    Saludos!

    • remorada dice:

      yo es q no entiendo la gracia de la playa, no soporto ni la arena, ni el sol, ni la sal pegada al cuerpo, ni la gente! como dices tú, por las tardes-noches ya se disfruta más ^^

      ah! y ver el mar, eso sí que me gusta! ^^

  9. mari dice:

    me gusta la playa en invierno y en verano, de día y de noche; cuando hace solcito vamos a una playa a cinco minutos de la casa pero es de piedras y yo prefiero la arena con todas sus consecuencias; como no aprendí a nadar como tú (que para eso sí eres una sirena de verdad) me contento con ser una de las reinas de la orilla

  10. Azul Celeste dice:

    HAHAHA! que divina! ya me imagino! Mija es feliz en la arena, en el agua, en la tierra, en el lodo, donde la pongas desde bebé.
    Pero lo que me fascinó fue tu decisión de me caso porque me caso por su aversión arenística. El uno para el otro.

  11. javiera dice:

    no puedo con le dibujo :D
    AMO la arena, y si está caliente y es gruesa como en el silencio, caballeros o playa blanca, ¡más rico!
    el fondo de mi día, si solo me quedara un día en la vida, sería playero: arena, mar, pescado, sol, canchita y pilsen. y al final de la tarde, mirando el sol que se va, un guargüero de lata celeste con café. eso sería.

  12. sradiaz dice:

    Buena historia :-) a mi madre tampoco le gusta tocar la arena.

  13. Bego dice:

    a mí tampoco me gusta la arena, pero nada de nada, y a víctor de momento tampoco :)
    (qué risa me ha dado con lo de “alguna culpa estarían pagando” jajaja)

  14. mirandabeM dice:

    Yo me haría “bigflan” de las playas de césped… te entiendo no te puedes hacer una idea de cuanto XD
    me ha encantado el post!! besos

  15. Jajajaj, a mi de pequeña tampoco me gustaba llenarme de arena, pero con la edad se me pasó. Pobres padres jejejej
    Un besote!
    Marialu

  16. Chica Perika dice:

    Me encantó lo de la “sirena”. jajaja. Mi hija era así. No podíamos ni bajar a los parques del barrio, que tenían arena en el suelo! lo peor es que mis amigas se dieron cuenta de que mi hija era así, porque YO SOY ASÍ! besos.

    • remorada dice:

      para haber crecido en la costa somos bien monses, no? XD

      cuando dibujaba a mi papá en esta viñeta me acordé de una vez q lo confundí con Arnaldo pq tenían la misma ropa de baño! problemas de no llegar al metro de altura! XD

  17. monstruuosa dice:

    XDDDDDD oído cociiiinaaaaa!!! Espero que a Monstruita no le dé por ahí! Pobres de tus papiiiis!!!

    PD: Me encantan tus dibus :))

  18. Esther dice:

    A mí antes me daba mucha grima, pero desde que vivo al ladito, uno de mis pequeños grandes placeres es caminar por la arena, sobre todo por la tarde noche cuando no achicharra, es una maravilla, o enterrar los pies en la arena, o caminar por la orilla, en fin, que ahora me encanta.

    • remorada dice:

      no te creas, en nuestros años en Mataró vivíamos a 100 metros de la playa, así que muchas noches de verano fuimos a hacer picnic y cenar allí porque en nuestra minicasa no se podía ni respirar del calor que hacía! x)

      el sol me mata, y no me gusta la gente, eso empeora la experiencia playera diurna, de tarde/noche la tolero un poco más ^^

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