Dos días en Copenhague en 5 fotos y 500 palabras

Fecha: Octubre 2012. Viaje relámpago por trabajo con algunas horas para pasear.

Lo más lindo que vi, en orden alfabético:

  • Amalienborg, la residencia de invierno de la familia real, al lado de la Marmo-kirken.
  • Christiansborg, en la pequeña isla de Slotsholmsgade, contiene el parlamento, la corte, ministerios y lo que se tercie.
  • Kastellet, una fortaleza ubicada al centro del parque de la Citadel.
  • Nyhavn, el antiguo y mega-colorido puerto.
  • Rosenborg Have, el parque más antiguo de Copenhague, en realidad es el jardín de la antigua residencia de verano de la familia real. En el palacio se pueden ver las joyas de la corona.
  • Rundetårn, un edificio del siglo XVII pensado como observatorio astronómico. Se accede a la parte superior mediante una rampa en espiral de 7 vueltas, vale la pena por las vistas de la ciudad

Decepción:

  • La Sirenita, es enanísima. La salvó enterarme que el cuento fue escrito como una carta de amor de Hans Christian Andersen a otro hombre, Edvard Collin.
  • Christiania, me dio la sensación de estar en una burbuja para turistas. Me asusté porque el camino para llegar allí está lleno de homeless y borrachos.

Muy curioso:

  • Storkespringvandet, fuente de las cigüeñas, las parteras bailan alrededor cuando se gradúan.
  • El troll que huele la sangre de los cristianos, escultura en el jardín de la Glyptotek.
  • La estatua de la diosa Gefjun, a quien le ofrecieron que sería dueña del territorio que pudiera arar en una noche. Convirtió a sus hijos en bueyes y consiguió separar Copenhague de Suecia.

Me quedó pendiente: ¡Ir al Tivoli!

A la izquierda: la sirenita y la torre redonda. A la derecha: el Nyhavn, el palacio de Rosenborg y uno de los canales.

El idioma: pude defenderme con el inglés y entendí los carteles con mi alemán improvisado de viajera. No aprendí ni una palabra de danés.

La gente: muy amable. No interactué demasiado porque, fuera del evento al que había ido, lo único que hice fue caminar. Después de 7 años vi a mi amigo Silvio de Nicaragua, nos conocimos haciendo un curso en Japón y ahora vive allí.

La comida: Casi todos los platos son fríos y consisten en panes de distintos tipos, carnes tipo roast beef, láminas de pescado ahumado y salsas cremosas de hierbas. También son típicas las albóndigas, y las papas como guarnición. Los postres con manzana o frutos del bosque son mi perdición. Además, hay muchos cafés que sirven ensaladas y sopas, todo orgánico y con pizarras escritas con tizas de colorines.

El souvenir: una figurita de la sirenita made in china y galletas de mantequilla, que no me gustaban hasta que probé las danesas originales.

¡Atención! Olvidé que allá no usan el Euro sino las coronas ¡Que no les pase!

Copenhague es, en general, una ciudad bastante plana, con un skyline en que destacan las agujas de las innumerables iglesias. Estas fueron mis rutas caminadas, en morado la del primer día (4h) y en verde la del segundo (2h). ¡Me habría encantado tener una bici!

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13 Comentarios en este post

  1. Be Moderno dice:

    ¿Que són los cuadrados rojos del mapa?

  2. Clara dice:

    Crec que t’agafaré la manera de fer entrades sobre viatges al blog. M’agrada més que la manera que ho faig jo… jajaja: http://cosesdelaclara.blogspot.com.es/2013/04/edimburg-pais-de-pluja-evidentment.html (vull crítiques! ;-P)

  3. mari dice:

    si la sirenita hubiera sido sirenaza, tal como la imaginábamos, al toque se caía de la piedra

  4. desmadreando dice:

    Este verano a lo mejor me escapo así que ya te diré si estoy de acuerdo o no :P un besote desmadroso

  5. Al Pozito le tocó un viaje a copenhague gratis con todos los gastos pagados en un trabajo antiguo que tenía, sabes que? se llevó al amigo. Así que le he cogido una manía a esa ciudad que no puedo con ella.

    • remorada dice:

      nooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!

      muy mal, Pozo, muy mal!!! yo le decia ayer al Joan q, como él no ha ido, ya iríamos el próximo año a ver Eurovision por allá! XD

  6. Azul Celeste dice:

    A mí me encanta caminar mapa en mano, lo que nunca he hecho es marcar en el mismo la ruta con plumón como tú.
    Tenía una cajita de metal con esas galletitas danesas y la sirenita de portada :) Mi abue se quedó con ella para guardar los hilos, ¡todo un clásico!

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