Hace tiempo nació una niña que creció, jugó basket, leyó poesía, se casó, tuvo cinco hijos a quienes quiso mucho, pero tuvo que esperar algunos años más para cumplir su gran sueño: ser abuela.

Se había casado con un hombre ejemplar y habría querido que sus hijas corrieran la misma suerte, pero no sucedió así. El anuncio de que tendría un nieto llegó por sorpresa, creo que ni eso, que se dio cuenta porque era muy perspicaz y porque ya no colaba esconder una panza de 5 meses.

No es por ser creída, pero dicen que nada más verme se esfumaron los disgustos y las dudas. Yo la hice abuela y con eso pude jubilarme y  no esforzarme en hacer nada más, me iba a querer por siempre y para siempre, hiciera lo que hiciera. Y lo aproveché. Le gustaría ver que yo sí encontré un hombre ejemplar, uno que dice que me va a querer por siempre y para siempre, haga lo que haga. Y estoy aprovechando el momento porque nunca se sabe.

Después de mí todo fue a mejor. 

La segunda nieta era la de la excelencia en los estudios, la de las metas claras y la determinación para conseguirlas. Le gustaría ver que sus mayores logros van más allá del mundo académico, que sus intereses son de lo más variopintos y sigue probando cosas nuevas. Además, es la única que sabe canciones infantiles del año de la catapúm.

La tercera nieta era la de la entrega pasional, la que retó sus ideas por momentos, la que le echó ketchup a toda la comida y la que hizo de enfermera en sus últimos días. Le gustaría ver que ahora piensa más en ella misma y a la vez escucha más a los demás. Ella aprovecha y le envía mensajes mediante alguna extraña conexión astral, como solo dos tauros pueden entenderse.

Al cuarto nieto intentó mimarlo hasta que lo dejó por imposible, cada vez que se lo dejaban berreaba sentado al lado de la puerta hasta que venían a buscarlo. Además, no comía y eso en las familias de origen italiano que alguna vez fueron inmigrantes y pobres era casi un sacrilegio. Al menos tomaba mucha leche. Le gustaría ver que ahora come todo, que es atlético y que es el más sociable de todos. El niño con estrella.

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La quinta nieta nació después de un tiempo y le ganó el corazón desde el minuto cero. Normal, era la hija de su primogénito. El abuelo se había jubilado, así que se dedicaron a jugar con ella todo lo que pudieron hasta que se fue a vivir muy lejos. Le escribía cartitas en sobres miniatura y le prometía prepararle sopa. No la vio crecer, pero le gustaría ver su fuerza, su independencia y, sobre todo, su sentido del humor.

La sexta nieta nació después de otro período largo, la nieta pequeña, hija de la hija pequeña, así que los consentimientos estaban garantizados. Con ella ya no podía jugar tanto, pero las dos se metían con el abuelo por diversión. Le gustaría verla cuando está contenta porque es la que más se le parece físicamente (y la abuela era muy guapa, todo hay que decirlo) y haría todo lo posible por hacer que gestionara mejor sus tristezas, enfados y frustraciones (que la chica se pone muy fea, también hay que decirlo).

El séptimo tenía algo raro desde pequeño, ella nunca supo qué. A los pocos meses la abuela murió y nunca vio lo difícil que ha sido ver crecer a un niño que no camina ni habla, la impotencia que hemos sentido cada vez que entra al hospital. Pero ella habría apreciado igual su enorme sonrisa y sus muestras de cariño sincero que comunican sin palabras. Aunque no habría entendido por qué tiene tanta aversión a las alcachofas.

A la octava y última ya no la conoció, pero le habría encantado. Ambas comparten la expresión de infinita bondad, pero con ese toque de picardía que permite sobrevivir en un mundo no apto para los inocentes.  Me las imagino a las dos, chinas de risa, haciendo experimentos en la cocina o emperifollándose con collares de cuentas. Unas lindas.

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En resumen, creo que el abuelazgo fue bastante satisfactorio, pero creo que se equivocó en algo. Debió pedir llegar a ser bisabuela, porque la siguiente generación amenaza con ser aún más maravillosa.

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Una incluso lleva su nombre.

 

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40 Comentarios en este post

  1. Paprika dice:

    Hola,
    ¡Qué bonita entrada!
    Has hecho que me acuerde de mí abuelita…¡ah, qué cosas! Ya me puse sentimental…
    Saludos y un abrazo :)

  2. Opiniones Incorrectas dice:

    Qué bonito, Remo!!!

    Ojalá mi madre pueda ser bisabuela…

    Besos

  3. Azul Celeste dice:

    Ella es bisabuela, y desde el cielo les ve crecer :D

  4. mari dice:

    gracias fran por este retrato de familia tan bonito. Linda tú y linda la abuela!!!

  5. Pilarica dice:

    Bello detalle, ha sido recrear 5…. años con la family. Te felicito porque nadie mejor que tu puede hacer esta reseña tan bonita de la *ABUELA*

  6. akane86 dice:

    Ay, qué preciosidad de post, un fantástico homenaje lleno de cariño ^_^. Los abuelos es que tienen algo especial, a mí también me encanta leer o escuchar historias de los abuelos de los demás. Los míos no tuvieron tantos nietos, tanto mis abuelos paternos como los maternos tuvieron solo dos hijos cada uno, y no fueron muy prolíficos en nietos, pero tampoco se podían quejar :). Al menos mi abu sí que llegó a disfrutar de su bisnieto durante un año, me alegro un montón por eso.

    Me encantaría veros a toooodos juntos a la vez!

  7. roandthecity dice:

    Qué bonito. Me he sentido muy identificada, porque mis abuelos también tuvieron un montón de nietas, y nos quisieron mucho a todas.

    bEsos.

  8. dina dice:

    Te ha quedado precioso y el detalle del plato es precioso. Me ha gustado mucho como nos lo has contado, ojalá fuera capaz de hacer algo tan bonito para la mía que era francamente la mejor del mundo!

  9. elnidodemamagallina dice:

    Precioso relato, no me extraña que tu abuela te quisiera incondicionalmente y para siempre, porque se ve que el cariño es mutuo.
    Besos

  10. Qué bonito… Me encanta cuando te pones tierna. Besotes!!!!

  11. Marialu dice:

    Qué bonito, Fran. No hay nada como la relación de abuelos y nietos

  12. Mo dice:

    Nos hemos cruzado con nuestros posts, Remorada… Un placer conocer a tu abuela. <3
    Muuuas!

  13. Me ha encantado este post ♥ No hay nada como tener abuelos! Yo también fui la primera nieta de mis abuelos maternos ^^ Y lo del plato me ha recordado a una cosa parecida en mi familia, jajaja. De pequeñajas mi hermana y yo siempre nos peleábamos por la cuchara de mi abuela, que es más redondita que las normales. Ahora normalmente se la dejamos a ella, pero si alguna vez come un rato antes que nosotras y la deja libre ¡corremos a por ella! xDDD

    Un besazo!

  14. Esther dice:

    Me hiciste llorar mucho anoche, ya lo sabes. Qué bello escribes.

  15. Bego dice:

    Qué post más precioso. Qué grandes son las abuelas y qué vacío tan grande dejan cuando se van.
    Un beso

  16. Milly dice:

    Mi querida Francis:
    No conocí a la abuela, pero con tu tierno y detallado relato he emprendido junto a ti un viaje en el tiempo y me has regalado conocerla. Súper linda.
    Gran suerte la tuya de haber podido disfrutarla compartiendo tantas y variadas aventuras de su mano.
    Pero la suerte suele ser generosa y alcanza a Carolina heredándola con sentimientos, actitudes y gustos de su abuela.
    Si lo hubieras planificado no las habrías descrito mejor.
    Y es que así es cuando se esparce cariño genuino.
    Mil gracias.
    Besitos

    • remorada dice:

      Soy afortunada por ser quien más años de abuela disfrutó,porque llegué antes, Carolina hizo el camino al revés y de alguna manera conoció a sus abuelas antes de nacer, por eso llegó mirándolo todo y con el dedito levantado señalándonos, ya le habían hablado de nosotros! :D

      <3 <3 <3

  17. Ay Fran, qué bonito… como el título prometía me lo dejé para leer con más tranquilidad y ha merecido la pena. Te aseguro que llevo un tiempo pensando en dedicarle un post a mi abuela, de hecho creo que se lo comenté a Carmen de milowcost, pero me vengo un poco abajo leyendo este tan precioso.

    Yo tenía pensado algo más macarra de anécdotas y eso. Bueno ya veré que hago. Besos

    • remorada dice:

      Publícalo! Mira en los comentarios que justo Mo de “Blogueando de mi peque y otras cosas” y yo coincidimos en tema, fecha y hora y nuestros posts son muy distintos… ¡como cada abuela y cada nieta! :D

  18. RODY dice:

    Que bonito….es toda una declaración de amor y respeto. Yo siempre tengo a mi Babel cerquita. Un abrazo.

  19. mari dice:

    la abuela está presente en cada una de tus palabras y en el gran cariño y complicidad que reflejan; fue la primera persona que te vio; la estoy viendo por la ventana esperando la hora de visita para entrar, cargarte y contarte los deditos

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