Las tres casas museo de Pablo Neruda

Cada una de las tres casas museo de Pablo Neruda tiene un apodo: La Chascona, La Sebastiana e Isla Negra. También tienen una distribución particular y una decoración ecléctica, llena de detalles.

Yo ya conocía Isla Negra y me gustó tanto que en este viaje a Chile decidí que visitaríamos las tres casas. El Sr. Torres no es aficionado a la poesía, pero hay algún verso de Neruda que conoce, le gusta e incluso utiliza en la vida diaria.

Visitando sus casas podemos conocer otras facetas del poeta. Neruda fue representante diplomático de Chile en diversos países y viajó por todo el mundo. También incursionó en política, afiliándose al Partido Comunista y vinculándose estrechamente con el bando republicano durante la Guerra Civil Española. A pesar de su compromiso social era un hedonista que disfrutaba de la vida bohemia y todo lo que esta comportaba.

Neruda se definía como cosista y acumulaba las colecciones más variopintas. La mayor parte tenía inspiración marinera (mapas o brújulas, por ejemplo), pero también tenía figuras, botellas, souvenirs, juguetes, etc.

Visitar las casas museo de Pablo Neruda

La Fundación Pablo Neruda gestiona las tres casas museo, que tienen el mismo sistema de visita:

  • El ingreso se realiza por orden de llegada y con plazas limitadas. No se realizan reservas.
  • Abren de martes a domingo de 10 a 18 h. En el verano austral (enero y febrero) cierran a las 19 h.
  • La entrada cuesta 7.000 pesos chilenos, alrededor de 10 dólares americanos.
  • El precio incluye una audioguía, disponible en castellano, inglés, francés y alemán.
  • No se puede tomar fotos en el interior. Es una pena. En la tienda venden postales.

Casa Museo La Chascona

Fernando Márquez de la Plata 0192, Barrio Bellavista, Santiago. (Ver mapa)

Metro Baquedano (L1/L5).

Una publicación compartida de Brickcelona (@brickcelona) el

Pablo Neruda construyó esta casa para su amante, Matilde Urrutia. Allí vivió un par de años sola, hasta que el poeta dejó a su segunda esposa y se mudó con ella en 1955. Chascona quiere decir “despeinada” y fue el apodo que le dio a Matilde, inspirado en su pelo desordenado, rizado y rojizo.

Neruda disfrutaba de las vistas de la cordillera, de la vegetación y del sonido del agua de una acequia cercana. El arquitecto racionalista catalán Germán Rodríguez Arias, exiliado tras la Guerra Civil, se encargó de la construcción. Sin embargo, Neruda hizo múltiples cambios hasta tener una casa a su gusto.

La Chascona fue allanada por las fuerzas armadas durante el golpe de Estado de Pinochet, mientras el escritor estaba en Isla Negra. La propiedad fue vandalizada y finalmente inundada por el desvío de la mencionada acequia. Neruda murió días después y fue velado aquí, a pesar de los estragos de la casa o precisamente para poner en evidencia al nuevo régimen. A su funeral asistió tanta gente que se considera la primera manifestación popular en contra de la dictadura.

Matilde reparó los destrozos y vivió allí hasta su muerte, en 1985.

Visita a La Chascona

El edificio se divide en tres bloques separados, conectados por patios y escaleras.

Se ingresa por el Bar del Capitán, un pequeño espacio con la barra de un barco francés. Luego está el comedor, con la mesa puesta, a punto para recibir invitados. Destacan un salero y un pimentero rotulados como “morfina” y “marihuana”. El armario guarda la vajilla, pero una de sus puertas oculta un pasaje secreto. Neruda solía aparecer por sorpresa en sus reuniones… y desaparecer para hacer la siesta. Este pasaje conduce a la segunda planta, al escritorio y al cuarto de Matilde.

En el segundo bloque está El Faro, la sala de estar. Hay mucha madera traída de los bosques del sur, botellas de vidrio de colores y juguetes antiguos, así como bandejas y otras obras de Piero Fornasetti. Una pintura de Diego Rivera esconde el perfil de Neruda entre el pelo de Matilde. El dormitorio de la pareja se encuentra en un altillo.

En el tercer bloque se aprecia un mural de María Martner, el bar de verano, una biblioteca con chimenea y un escritorio con algunos manuscritos escritos con tinta verde. Finalmente, en la Sala Francia, se puede ver una colección de mapas y algunos premios, incluyendo el Nobel.

Casa Museo La Sebastiana

Ferrari 692, Cerro Florida, Valparaíso. (Ver mapa)

Desde Santiago: buses desde Alameda o Pajaritos a Valparaíso. Luego tomar bus 612, taxi… o caminar mucho.

Una publicación compartida de Brickcelona (@brickcelona) el

La Sebastiana lleva el nombre de su propietario original. El español Sebastián Collado empezó a construir esta casa, pero murió antes de acabarla. Neruda convenció a la muralista María Martner y a su marido para comprarla a medias en 1959.

Esta casa también fue destrozada luego del golpe de Estado, pero, a diferencia de la Chascona, quedó abandonada. Debido a los estrechos vínculos del poeta con España, Fundación Telefónica financió la restauración y la adaptación al público de la casa.

Visita a La Sebastiana

Es la casa más sencilla de las tres. Aunque estrecha y llena de escaleras, todas las plantas tienen vistas impresionantes de la bahía de Valparaíso. Era el lugar ideal para recibir el año nuevo mirando los fuegos artificiales.

 

Una escalera con un mural de María Martner lleva a la casa de Neruda. Ocupaba el tercer y cuarto piso, sobre los que construyó un altillo.

En la sala de estar destaca un caballito de tiovivo y extrañas cajas de música. Unos metros después se encuentra La Nube, su sillón favorito, al lado de la chimenea y en medio del cielo. A continuación está el comedor, decorado con un pájaro embalsamado. Algo escondida está una puerta que lleva a un pequeño – pero infaltable – bar de inspiración marina.

En la planta superior está la habitación, con unos curiosos vitrales y algunas claraboyas. En el altillo está el escritorio, donde se encuentran antiguos mapas y una pequeña biblioteca.

Casa Museo Isla Negra

Poeta Neruda s/n, Isla Negra. (Ver mapa)

Desde Santiago: buses desde Alameda o Pajaritos con dirección a El Tabo.

Una publicación compartida de Brickcelona (@brickcelona) el

En 1938, Neruda compró a un marino español un terreno con una pequeña cabaña en El Quisco. La casa fue ampliada constantemente, tardó años en convertirla en su particular barco anclado en tierra firme.

El paisaje es precioso, la casa está sobre un acantilado desde el que se ve arena blanca, formaciones rocosas y mucho verde. Allí fue la primera vez que vi vegetación llegando hasta la playa. Las oscuras rocas inspiraron a Neruda a bautizar al lugar donde podía aislarse del mundo exterior como Isla Negra.

Esta casa también fue allanada después del golpe, aunque, a diferencia de las dos anteriores, estaba habitada. Neruda, enfermo, dijo a los militares que entraron a su casa: “solo hay una cosa peligrosa para ustedes aquí, la poesía“. No se llevaron nada. A los pocos días fue evacuado a una clínica de Santiago, donde falleció.

Visita a Isla Negra

Si en las otras casas hay pequeñas colecciones, en esta todo es a lo grande: la visita empieza con una locomotora en el jardín.

El vestíbulo tiene un suelo empedrado que decoraba y masajeaba los pies. Hacia un lado está el salón de mascarones de proa, la colección más curiosa del poeta. Enormes mujeres de madera que fue rescatando y bautizando, inventándoles historias. Todas están colocadas mirando hacia el mar. Al otro lado está el comedor. El dormitorio de la pareja, con la cama orientada hacia el mar, está justo encima de la cantina. En las vigas de este bar están escritos los nombres de los amigos fallecidos, así podía seguir tomándose unas copas con ellos.

Aquí se acaba la primera parte de la casa, unida a la segunda por unos arcos. Al borde del acantilado se encuentran un campanil y un bote.

A la segunda parte de la casa se ingresa por un pasillo de máscaras traídas de sus viajes alrededor del mundo. Sigue el escritorio, que parece la habitación de un capitán adornada por un telescopio y globos terráqueos. La sala de estar y la biblioteca siguen teniendo incontables detalles de inspiración marina: mapas, brújulas y sextantes, relojes, maquetas y barcos dentro de botellas. Pero las colecciones eran muy diversas, podemos ver instrumentos musicales, cuadros, fotos de escritores y navegantes, estatuas, tallas, pipas, insectarios o botellas.

Luego viene una de las habitaciones más llamativas. Cuando Neruda era pequeño solía pasar por delante de una talabartería que exponía un caballo disecado. Años después, la talabartería se quemó, pudieron salvar al caballo, pero había perdido la cola. Pablo compró el animal y sus amigos consiguieron varias colas ¡las lleva puestas todas! Al lado de esta sala hay un baño pequeñito decorado con antiguas postales de mujeres desnudas.

Finalmente, se encuentra la covacha, un espacio para escribir donde guardaba muchos recuerdos de su niñez, desde juguetes a artículos familiares. Aquí mandó a colocar un techo metálico para recordar el sonido de la lluvia de su infancia en Temuco. La mesa está hecha con una tabla que las olas llevaron hasta la playa.

A la salida está la sala de las caracolas, con especímenes de su colección, incluyendo el cuerno de un narval. También se pueden visitar las tumbas. Pablo Neruda fue sepultado en el Cementerio General, pero en 1992 sus restos y los de Matilde se trasladaron a Isla Negra, siguendo su voluntad. Continúan mirando al mar.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche

Cuando empecé a investigar sobre la vida de Neruda, más allá de su obra, descubrí lo anecdótico, lo épico… pero también sus miserias. Vi la incoherencia entre sus pertenencias y sus discursos. Descubrí a un mujeriego que se portó mal con sus parejas. Encontré una acusación de plagio, otra de violación. Supe que había tenido una hija a quien García Lorca dedicó un poema. La abandonó con dos años y nunca más se ocupó de ella ni le pasó dinero. Malva Marina tenía hidrocefalia y murió con ocho años.

Me gusta leer a Neruda, sus casas son maravillosas, salidas de un mundo mágico. Quisiera seguir apreciando eso.

Pero cada vez me cuesta más disfrutar de lo que uno hace dejando de lado lo que uno es.

18 Discussion to this post

  1. Mari dice:

    Ilustrativo y lindo post. En cuanto a las inconsistencias, me pasa lo mismo

  2. Azul Celeste dice:

    Muy interesante el recorrido por cada una de las casas, realmente una vida muy apasionada.
    En cuánto a ser congruente… antes no me importaba mucho, pero a medida que voy creciendo me he llevado cada decepción y a veces dejo de apreciar lo bueno por enfocarme en lo malo… :(
    Un abrazo!

  3. Bego dice:

    Qué risa tu primer dibujo, qué ganas de viajar tu post y qué gran frase final, qué potente. A mí también me cuesta. Me gusta Neruda, me gustan sus memorias, pero no puedo dejar de lado el hecho de que se portaba fatal con sus parejas. Y no sabía lo de la hija (grrrr)

    • remorada dice:

      No tenía idea de la existencia de la hija y me chocó un montón, más con ese nombre tan moradito u.u

      Pues fíjate que nació en Madrid y murió en Holanda, la familia que la acogió se enteró hace relativamente poco que habían cuidado a la hija de un Nobel, qué injusticia…

  4. No habia investigado sobre la vida de neruda, que fuerte! (como ves, una vez entro a leer, ya aprovecho…) pero sigo enamorada de la casa de isla negra…y ese amanecer y atarddecer de la habitacion

    • remorada dice:

      la casa de isla negra es la más bonita de todas, pero me mudaría a cualquiera porque las tres son una pasada! y no cambiaría nada, si eso adaptaría una habitación para los lego! xD

  5. Marialu dice:

    Cuanto más sabes de los artistas, autores etc peor, te lo digo yo… A Neruda también le tengo tirria.

  6. Yo en realidad solo conocí La Chascona. A Isla Negra fui pero, por diversos contratiempos, llegué cuando ya habían cerrado, así que la vi sólo por fuera. De La Chascona lo que más recuerdo es que nos contaron que, como estaba cerca el zoo, se despertaba todas las mañanas con el rugido del león. No sé por qué pero me pareció fascinante eso. Jajajaja.
    El hecho de que alguien sea una persona con talento no implica que sea buena persona. A veces casi es mejor no saber qué persona se esconde tras la obra. Besotes!!

  7. Dibujosdenube dice:

    Yo adoro su poesía he intento obviar a la persona frente a su obra. Pero no lo consigo. No volví a releerle cuando empecé a conocer aspectos de su vida personal. También quedé desencantada con Diego Rivera, con Rodin o con la escritora Zoe Valdes por poner algunos ejemplos. No se si es justo, pero yo los termino por dejar de lado.

    (No sabía lo de la hija. Eso dice mucho de una persona. No tiene perdón.)

    :(

    • remorada dice:

      Buf, Rodin, otro… hay una expo cerca de mi casa a la que quiero ir, pero sé que al mismo tiempo que admire la obra estaré con la cara de ¬¬

      Lo de la hija me acabó de desencantar, aunque no seguramente nunca conoceré la historia completa creo que nada lo justifica.

  8. Pepa dice:

    Que pasada! Y que envidia más grande :)
    Vuestras fotos y dibujos son puro arte ❤

  9. Irene MoRe dice:

    Qué razón en tu último comentario. Me caía muy bien Neruda y me apetecía mucho visitar sus casas, pero ahora no tanto. Puedo entender que tengas un gran compromiso social y que te guste vivir bien (nunca he entendido por qué los de “izquierdas” no pueden vivir en mansiones), pero lo de la violación, el machismo y lo de la hija …. eso ya es demasiado.

Es tu turno de comentar ^_^

A %d blogueros les gusta esto:

Este blog utiliza cookies propias y de terceros para ofrecer una mejor experiencia de navegación. Son galletitas sin gluten. Si continúas navegando, asumimos que estás de acuerdo. Leer más

Una cookie es un pequeño archivo de texto que los sitios web instalan en la computadora o el dispositivo móvil de los usuarios que los visitan. Las cookies hacen posible que este blog recuerde las acciones y preferencias del usuario (identificador de inicio de sesión, idioma, tamaño de letra y otras preferencias de visualización), para que este no tenga que volver a configurarlos cuando regrese o navegue por sus páginas. Puedes controlar o borrar las cookies siempre que así lo desees.

Cerrar