Orientación para canguros despistados: el cuidado de un bebé

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A finales de 2016 llevamos a cabo el experimento bebé. He aquí los resultados, a modo de orientación para canguros despistados.

El bebé y sus circunstancias

El bebé tenía sus primeros meses de cuidado asegurados. Ambos padres trabajaban y habían acordado alargar la baja de la madre, que luego combinaría una jornada reducida con el teletrabajo. Pero this is Spain, el padre se quedó sin empleo a mitad del embarazo y la madre se enteró al salir del paritorio que había perdido su puesto. Como dice la canción: no se puede vivir del amor.

El padre encontró un puesto temporal para la campaña de Navidad y, de repente, la madre recibió una oferta que no pudo rechazar. Un trabajo interesante, estable, una gran oportunidad, pero para incorporarse debía dejar a un renacuajito de apenas ocho semanas.

Necesitaban cubrir un mes y pico hasta que el padre pudiera tomar el relevo del cuidado del pequeño. La madre trabajaría a seis minutos de mi casa así que dije “si quieres me lo dejas, puedes estar con él más tiempo por la mañana, venir a comer y volver a tenerlo apenas acabes”. Alego locura temporal.

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Alimentar a un bebé lactante

Uno de los objetivos del experimento era mantener la lactancia exclusiva a demanda. Así que nos hicimos expertas en contrabando, conservación y calentamiento de leche materna refrigerada y/o congelada.

Vimos que un método para evitar la confusión entre pezón y tetina era darle la leche con cucharita. Empezamos bien pero el bebé se ponía nervioso en los breves instantes en que la cucharita se separaba de su boca y volvía al tazón a ser recargada. Se enfadaba, se retorcía y acababa sin hacer la toma.

Pasamos al plan B, una especie de biberón con cucharita al final. Funcionó perfectamente un día, pero no dos. Una vez asegurado el flujo de alimento, necesitaba más contacto y eso solo pudo darse con el biberón. No fue sencillo, hubo un desfile de tetinas hasta que decidió cuál era la que le gustaba, pero lo conseguimos.

Cuando el bebé quería su comida la quería YA, así que fui optimizando el proceso dejando los biberones a punto y determinando al segundo el tiempo que debía poner la leche en el microondas para alcanzar la temperatura correcta.

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Cambiar un pañal no es tan terrible

Los bebés alimentados exclusivamente con leche materna hacen una caca líquida, de textura granulosa y color mostaza fosforescente.

La frecuencia es absolutamente aleatoria. Pueden hacer caca después de comer, pero probablemente lo hagan justo después de que le cambies el pañal. Y no, un pañal limpio no aguantará el embate de la naturaleza, encontrarás caca desde las cejas hasta los pies. Lo único que queda es armarse de paciencia, pañales y bodies, porque los vas a cambiar íntegros varias veces al día.

Un bebé, además, regurgita, vomita y babea a traición. Esto es más asqueroso porque huele peor que la caca y porque sueles darte cuenta de lo que ha hecho cuando te cae encima. Solución: dejar toallas pequeñas en todos los rincones de la casa. Y más bodies.
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Dormir a un bebé

Tomando en cuenta que el bebé hacía un mínimo de cuatro siestas diarias, invertí mucho tiempo paseando un paquete quejicoso de varios kilazos que se resisitía a visitar a Morfeo. Solo conseguía que se durmieran mis brazos, pero no lo dejaba en la cama por miedo a que estallara en llanto y los vecinos llamaran a los servicios sociales.

Tu mejor aliado: el porteo

Es la salvación, si no lo has probado, deberías. La madre obtenía mejores resultados con el fular, pero aunque vi tutoriales de youtube para hacer los nudos correctamente, no me acomodó. Empecé a usar una mochila y descubrí que él estaba más feliz y que yo tenía brazos… ¡y los podía usar para lo que quisiera!

Para asegurar la jugada lo dejaba durmiendo ahí, mullido y calentito, así podía notar cuando empezaba a despertarse para ir preparando el biberón (ver primer punto).

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Tu segundo mejor aliado: los sonidos

A diferencia de su hermano, que es muy rítmico, este pequeñín es más melódico. Tuvimos sesiones de baile amenizadas por los Beach Boys, los Beatles, Tony Bennett y Lady Gaga, También descubrí 60 Comptines Et Berceuses Des Saisons, un disco francés de canciones infantiles que me gustó tanto que aún lo pongo.

También descargué una app llamada Cradle. Trae ruiditos que puedes combinar ajustando el volumen de cada uno, e incluso te permite grabar tu propia voz. Cuando tenía sueño me funcionaba un mix de flauta, bambú y aspiradora. Cuando estaba fastidiado optaba por ponerle risas de bebé, lluvia y xilófono, mientras cambiaba de sitio el teléfono para que se distrajera buscando de dónde venía el sonido.

Y casi al final descubrimos lo divertido que era hacer ruido con las uñas sobre el cambiador de plástico, las soluciones más simples están donde menos te lo esperas.

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Los bebés lloran

Podrían usar carteles para transmitirte lo que necesitan, pero no, lloran. Y si no los entiendes se frustran y lloran más. Pero si prestas atención identificarás matices: el llanto desesperado del hambre, el llanto sostenido de sueño o el llanto apasionado de noquieroqueteescabullasfuerademiespectrodevisión. Me impresionó explorar mi propia capacidad auditiva.

Las madres también lloran

“Tan chiquito y lo dejan.”

No nos confundamos, este no es el problema. Un bebé puede ser perfectamente atendido por alguien que no lo haya parido. Se trata de cubrir necesidades básicas y aportar un poco de estimulación y mucho de cariño.

“Tan chiquito y lo tiene que dejar.”

Aquí deberíamos levantar el grito al cielo. No es justo que una mujer que recién está conociendo a alguien a quien estará unida de por vida tenga que dejarlo, cuando sus hormonas siguen bailando, cuando su cuerpo pide otro ritmo. No hay suficientes herramientas de protección o conciliación para que las madres puedan estar con sus hijos y no es justo que sea otra persona quien le cuente si sonrió o se dio la vuelta. Por mucho que agradezcan lo que haces por su descendencia, no les podrás devolver eso.170505-experimento-bebe-5

Como cuidadores debemos proteger al bebé tanto como al vínculo con su madre. Permite que se despida cuarenta veces, déjala a solas con su retoño, cubre otras tareas para regalarle tiempo (calienta su comida, lava los platos, etc.) y asegúrale que lo estás haciendo lo mejor posible, pero que de ninguna manera eres su reemplazo. Comparte tus observaciones, pero no le digas cómo hacer las cosas.

Por otro lado, cuando te comprometes a cuidar a un pequeño ser, debes seguir el estilo de crianza que los padres hayan elegido, te guste o no. Hay ciertas libertades que te puedes tomar, porque confían en ti y en tu criterio, pero nunca pasando por encima de su autoridad y mucho menos en secreto. Esta recomendación va dirigida especialmente al gremio de abuelos, que nos conocemos.

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¿Hay vida más allá del bebé?

Estar alerta es lo que más agota. Tuve un bebé durante un mes en horario de oficina y cuando se iba solo quería dormir. No pude mantener ordenada mi casa ni tener vida social. Algunos días ni siquiera me quitaba el pijama.

Mi matrimonio también se vio afectado. Pasaba tantas horas hablando sola con un bebé que ¡ya no conversaba con mi marido! Cuando el Sr. Torres llegaba a casa me encontraba cansada, pero no le permitía relevarme porque no confiaba en que lo pudiera cuidar como yo adecuadamente. Finalmente, se convirtió en un experto: dio biberones, cambió pañales e incluso porteó.

Hay que aprender a delegar, compartir y buscar maneras de salir del bucle bebil.

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A pesar de todo, un bebé de 8 meses que siempre sonríe al vernos certifica que el experimento fue un éxito.

(Aunque no es un gran indicador porque es simpático con todo el mundo… el muy.)

34 Discussion to this post

  1. Marialu dice:

    Madre mía, Fran, te has vuelto toda una experta en bebés… Esa familia os debe la vida!

  2. Pepa dice:

    Menuda experiencia! Me ha encantado todo el relato ;)
    Una suerte para esos padres y el bebé que os tenían tan cerca.

  3. Este post me parece tan sumamente bueno que necesito compartirlo en todas mis redes. Tengo que espera que pase la tombola de sorteos. Me encanta ver como una no madre ha reflejado tan bien todo.
    Que suerte tenemos de tenerte cerca. UN beso

    • remorada dice:

      mi admiración va para las que se comprometen a llevar esta vida por el resto de sus días… yo hago experimentos y me quedo con la parte divertida de tía / madrina disfrutona xD ^^U

  4. Simplemente Genial!!
    Qué suerte que existan amigas como tu!

  5. sradiaz dice:

    ¡Eres un tesorito! Habrá tenido que ser difícil volver a estar sin el bebé después de todo el mes.

    Yo siempre he dicho que los bebés te enseñan a cuidarlos como ellos quieren/necesitan.

  6. Bego dice:

    Sois geniales y el post también. Qué risa me ha dado tu “locura temporal”, el señor torres cambiando un pañal y lo de los abuelos XD
    Ese pequeño tuvo mucha suerte con vosotros 💕

  7. Madre mía… No sé si yo tendría paciencia. Jajajaja. Besotes!!!

  8. Irene MoRe dice:

    ¿Te he dicho alguna vez que eres un cielo?

  9. mari dice:

    cuánto enseñan los pekes!!!

  10. Azul Celeste dice:

    Me hiciste recordar mis tres temporadas de locura permanente…
    Hasta una lagrimilla se quiere asomar por el ojo derecho :´)
    Bravo por ambos, por ese compromiso y por ser apoyo.
    Lo del Sr. Torres es muy común… así me sentía yo con MiEspo, no lo creía capaz y resultó tan bueno o mejor que yo para ciertas faenas.
    Un abrazo doble, porque encima ibas con la férula de los amigos ;D

  11. Eso si que es hacer inmersión plena en el cuidado de bebés… Experta nivel PRO!

    • remorada dice:

      había hecho “prácticas” cangureando hermana, primas, sobrinos, ahijados y demás hijos de amigos queridos… pero no tanto tiempo ni tantos días seguidos, todo cambia cada día! O_o

  12. martha dice:

    Una experiencia maternal completita! buenaza la crónica!!!!
    te dejaré con mi próximo bisnieto porque estos ya sobrepasaron la edad

  13. Nadie podría haberlo hecho mejor. Ever. :*

  14. Me flipas Fran. ¿Alguna posibilidad de que te vengas a vivir por mi barrio?

  15. Lo has contado tal cual: es impresionante como has profundizado en todos los aspectos.
    Plas, plas. Yo te doy la medalla de madraza. La ganaste.

    (Y te diré que la locura va a más según crecen, que con su independencia no mejoras… juas!)

    Abrazos!

  16. Mo dice:

    Menudo Máster en Puericultura Avanzada!!!
    Me flipa la viñeta de Mary Poppins! <3 <3 <3
    Muas!

  17. Miércoles dice:

    Conocí a una canguro profesional de hotel de lujo (lujo de verdad, ella tenía el título de Educación Infantil) que me dijo que en toda su carrera sólo tuvo un caso en el que tuvo que llamar a la madre porque no podía. Era precisamente un niño de 2 meses. Es una época brutal. Tenéis mucho mérito tanto la madre como tú por llevar a puerto con éxito un periodo tan emocionalmente intenso.

    En cuanto a lo de “tan chiquito y lo dejan”, siempre ha sido un tema que me irrita mucho. Recuerdo cuando se quedaron embarazadas Carme Chacón y Soraya. Miles de mujeres (siempre mujeres) las pusieron pingando. Casi nadie pensó en que el niño puede quedar bien atendido con otra persona (por ejemplo, el padre). O en despellejar a sus jefes (Zapatero y Rajoy) por ponerlas en esa situación.

  18. Paprika dice:

    Hola Fran,

    Hay tantas cosas tan buenas en este post que no se por cual empezar. Lo que dices es tan cierto, que como decimos aquí, tienes la boca llena de verdad.
    ¿Has pensado en poner una guardería? Lo harías genial :*

    Saludos

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