Corría por mi casa un casette en el que nos habían grabado a mis dos hermanas mayores y a mí jugando. Ellas habían organizado un concurso como esos de la tele y se suponía que yo había ganado. La Primera dice “Señora, ¡se ha llevado un viaje a cualquier lugar del mundo entero! ¿Cuál elige?” a lo que una yo de 3 años responde firmemente, con una seguridad que no he vuelto a demostrar en años posteriores: ¡A Japón! 

a-japon

Jugar a la agencia de viajes era una de mis actividades preferidas. Grecia e Italia eran los destinos destacados cuando a los 6 me dio por la mitología, la Unión Soviética lo fue cuando entre los 7 y los 8 fui al colegio ruso. Pero algo de Japón debe haber quedado cuando con 9 y antes de volver a cambiar de colegio mi mejor amiga me regalo una kokeshi de tela que sobrevivió algunas mudanzas. No todas, por desgracia.

La colonia japonesa en Lima es grande y siempre he tenido amigos nikkei, algunos hasta me abastecían de regalos y dulces típicos. Además, Sanrio llevaba muchos artículos a Lima, así que mi infancia estuvo llena de detallitos japoneses de personajes entrañables, muchos de cuyos nombres he olvidado y no los he sabido buscar.

Pero además tenía otro vínculo especial con el País del Sol Naciente y es que fui visitante asidua del Policlínico Peruano Japonés desde que abrió. El ginecólogo se reía cada vez que abría mi historia clínica del tamaño de una guía telefónica y aparecía mi foto de niña chica en la primera página. Y a la vuelta justo estaba el Centro Cultural Peruano Japonés, donde hacía manualidades los veranos con poco éxito, donde aprendí japonés con resultados más alentadores.

policlinico

Mi primera experiencia 100% japonesa la tuve en la universidad con Sayaka, quien me decía que me juntaba con ella por interés. No negaré que es una persona interesante (y bastante cómica), pero algo de interés del otro también había. Quería atravesar la puerta dimensional que se abría en su casa, dejar los zapatos en la escalera, leer sus mangas, comer la comida que preparaban allí, admirar las telas y las cerámicas de su vajilla y, ya puestos, convencer a sus padres de que me adoptaran de una vez. Nadie se daría cuenta de que no era su hija de verdad, cuando me río se me ponen los ojos chinitos.

En un momento pensé en aplicar a una beca, pero a causa de un chico por cosas de la vida no completé este camino. Al final, como todos excepto yo ya habían imaginado, me quede sin beca y sin chico. Ahora lo pienso y me río, pero en ese momento estuve muy frustrada. Solo me quedaba buscar un trabajo y ahorrar lo suficiente para hacer mi viaje soñado.

Así estuve un tiempo hasta que mi amiga Claudia insistió mucho para que aplicara a una beca desde el trabajo, había una ideal, pero no cumplía todos los requisitos. Necesitaba tener una carta de respaldo del gobierno nacional, presentar un informe bastante completo sobre el cambio climático en el Perú y ser mayor de 30 años. Tenía 28, tal vez en un par de años más podría postular. Pero Claudia es muy persistente (virtud o defecto, según como lo veas) y movió cielo y tierra para que tuviera a tiempo la documentación que necesitaba. Nunca le estaré suficientemente agradecida.

claudia

Cuando faltaba poquísimo para que dieran los resultados me llamaron por teléfono desde la Agencia de Cooperación Internacional de Japón a decirme que tardarían en darme la respuesta porque había quedado entre las 2 finalistas y estaba la cosa muy reñida. ¿Quién más había podido presentarse desde el gobierno a un curso sobre cambio climático? En 2004 éramos cuatro gatos que nos dedicábamos a este tema, todos nos conocíamos, más o menos. La respuesta me dejó hundida: una chica del Servicio Nacional de Meteorología. No tenía posibilidades ante ella.

Los resultados se hicieron esperar más de un mes, pero a fines de noviembre llegaron, yo había sacado ventaja en el examen de inglés y eso me hacía acreedora a la beca, entre enero y marzo de 2005 estaría en diversas ciudades de Japón, con todo pagado y aprendiendo muchísimo.

El Sr. Torres, con quien aún no me había encontrado por primera vez, me animó a ir y a pasármelo bien. Qué distinto era al personaje que me había encontrado años atrás. El viaje que llevaba esperando toda la vida empezaba y ya contaba los días para partir. Nada podía hacerme más feliz.

tsuzuku

44 Discussion to this post

  1. aidixy dice:

    Aaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyy ¡¡qué yo me acuerdo de tus mails contándome tus experiencias!! qué envidia más mala me diste jajajajajajaajajajajaja

  2. Bombones dice:

    Genial oportunidad. Después de un aexperiencia así, hay cosas que cambian para siempre :-)
    Siempre me ha gustado la mezcla Perú – Japón (sobre todo en lo gastronómico). ¡Creo que queda muy bien!

  3. Marialu dice:

    Eres una cajita de sorpresas!

  4. ¡Nos haces pegar la nariz a la pantalla y nos vuelves a dejar a mediasssssss!

  5. Sr. Torres dice:

    Y en justa recompensa espero ir con una guía de excepción :P

  6. DINA dice:

    Hija estás repleta de historias impresionantes!! Deseando oír como fue la cosa

  7. ¡Lo tenías claro desde bien pequeña! Nos has dejado a medias, así que esperaremos aquí impacientes por saber cómo fue ese magnífico viaje.

  8. Azul Celeste dice:

    ¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy que emoción tan emocionante!
    A mí también de pequeña me llama mucho la atención el Japón, pero no he tenido nada así como tú, ¡Qué bárbara!
    Lo más cerca que estuve de Japón, fue cuando un buen amigo de la Universidad se fue becado ¡un año! a Kioto y me estuvo enviando postales y cartas. Regresó, se quedó tres meses en Torreón y volvió a Japón, donde vivió otro tiempito, entre Tokio y Osaka, me prestó un casette que copié con música de Dreams Come True https://www.youtube.com/watch?v=ul_OcX5UnUs, a la fecha me sigue encantando el grupo… y bueno, ahora la Mija está obsesionada, con mangas, grupos, series…
    Esperando con ansiedad el siguiente capítulo :D

    • remorada dice:

      nooo, no es amooor, lo que yo sientooo se llama obsesióoooon xD

      esas becas de un año deben haber sido una pasada, había gente en el centro que había venido por ese tiempo, cómo lo abría disfrutado!!!

      la canción es preciosa *-*

      • Azul Celeste dice:

        Ya te imaginé bailando bachata ¿eh?

        ¡Sí! Ya hasta se andaba casando por allá el hombre, total terminó casándose con una lagunera :D jijiji
        Aparte mi amigo Luis llamaba mucho la atención, encima de inteligente, amable, educado, sencillo, es muy guapo y mide casi dos metros… imagínatelo entre las japonesitas :D

        ¡Ay la canción! Le puso los ojos llorosos a la Mija…

  9. Y cuántos capítulos dice que tiene esta saga?….que yo me los leo todos…ains Japón…ojalá pudiese ir…me compraría todas las chuminadas, probaría toda la comida….qué guay tuvo que ser…

  10. dibujosdenube dice:

    Menuda experiencia!!! Desde luego eso es algo que te llevas para siempre: vivir alli tuvo que ser alucinante!!! Ya estoy esperando con ganas los pròximos capìtulos!

    Besotes!

  11. sradiaz dice:

    ¡jolín! Debió ser como un sueño…

  12. Qué guay eso de que se te cumpla un sueño tan anhelado. Tenías que estar saltando en una pata de la alegría. Jajajaja. Besotes!!!

  13. monstruuosa dice:

    Qué chulo!! Jo, maja, ¡menuda biografía tienes!

    Espero ese post con tu viaje por Japón :):):)

  14. akane86 dice:

    Ay ay cómo me ha gustado la introducción de la crónica japonesa, con emoción hasta el final! :)

  15. pequeboom dice:

    Toma ya!!!! Qué subidón tuvo que darte cuando te lo dijeron, brutal!!!!!

  16. Marta dice:

    Ay, qué bueno!! Me voy a leer el siguiente post, jijiji, qué bueno, qué ilusión debió hacerte!

  17. madresolohayunablog dice:

    Me has hecho llorar de risa!!! Sanrio, los zapatos en la puerta, y el hecho de que se te pongan los ojos chinitos al reír :D

  18. Irene MoRe dice:

    Está claro que Japón o te atrapa o no te llama nada la atención. En este aspecto estamos en bandos opuestos.

  19. remorada dice:

    habrá equivalente japonés? voy a buscar!

  20. Qué telaaa! Menuda experiencia guay por la patilla! Las becas si suena la flauta molan mucho… Desde luego que sí, una caja de sorpresas como dice marialu! Besos

  21. linuxmanr4 dice:

    No me lo van a creer, pero los símbolos del final los entendí perfectamente porque eran los que aparecían al final de cada capítulo de Remi, así que se que esta historia Continuará …

  22. Bego dice:

    ay, qué guay. deberías hacer un libro con tus historias, me encanta leerlas. el dibujo es la risa, me parto con tus ojos de mareo XD

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